Ruta senderista del todo recomendada, por lo variado de sus paisajes y por los parajes frondosos y espectaculares por donde pasa.

Este itinerario lo realizamos en otra ocasión y son de los que siempre te dejan satisfecho. Esta vez y conjuntamente con el club de Muntanya Navalón de Sagunto que son grandes conocedores del terreno, en especial Santiago que es una enciclopedia andante, pasaremos un buen día compartiendo, experiencias, paisajes y almuerzo. Comenzamos en Almedíjar, bonito pueblo situado en la vertiente sur de la sierra de Espadán.

Al igual que su nombre, también se nota la dominación musulmana el sus calles estrechas y encaladas.

Nos dirigiremos al frondoso barranco del Almanzor, para llegar hasta el collado de Íbola. Subiremos a continuación al Cerro Gordo desde donde tendremos unas vistas esplendidas de las dos vertientes.

Nos dirigiremos al collado de Peñas Blancas, para bajar por el valle de la Mosquera y disfrutar de un entorno poco habitual, por la cantidad y calidad de los alcornoques que hay.

Llegaremos hasta la carretera que va a Almedíjar, para bajar otra vez al barranco de Almanzor y de allí al pueblo.

 

Salimos desde la plaza de la iglesia y nos dirigimos en dirección al Ayuntamiento. Este lo dejamos a nuestra izquierda para bajar por una calle terminando de cruzar el pueblo para buscar una pista que se enfila hacia el barranco de Almanzor. Pasaremos por un área recreativa (el Pinar) con una fuente.

Poco a poco iremos adentrándonos en el bonito barranco, pero primero desecharemos una pista que nos sale a la izquierda, en subida y luego otra a la derecha que se mete directamente en el lecho del arroyo.

Al cabo de media hora aproximadamente, si nos fijamos a nuestra derecha y junto a un pino, sale una senda que nos lleva en un corto trayecto a contemplar un gran ejemplar de castaño, seguramente el más grande de la zona.

Una vez de vuelta al camino, seguimos por la pista, para transformarse finalmente en una senda estrecha que va trazando en la espesura del bosque, un trayecto con mucho encanto, con gran variedad de flora como, el lentisco terebinto, popularmente llamado cornicabra, brezos, jaguarzos y jaras, zarzaparrillas, etc. Veremos algunos alcornoques con buenos portes y con la típica huella de la influencia de la mano del hombre en la saca del corcho, dándole un encanto añadido.

Este tramo es común a la carrera de maratón del Espadán, encontrándonos a nuestro paso algunas marcas indicando el punto kilométrico de esta.

Volveremos a salir a otra pista, que en subida llegaremos en poco tiempo al collado de Íbola y la carretera Almedíjar-Aín, desde donde se puede subir al pico Espadán y el Gurugú.

Pero antes de llegar al collado decidimos coger fuerzas y de paso un poco de euforia con el zumo de uva.

Todos disfrutamos del momento, el almuerzo es sagrado, pero para alguno además, es una ceremonia, tiene un arte que «no se pué aguantá» y si no, para muestra un botón.

Bueno, de vuelta a lo que vamos, cruzando la carretera veremos dos sendas, cogeremos la de la derecha que nos llevará, salvando un fuerte desnivel, hasta la cima del Cerro Gordo.
Subiendo, tendremos una buena panorámica del barranco de Almanzor y podemos ver, por la espesura tan impresionante que nos hemos adentrado.
Una vez arriba, podemos ver las dos vertientes, de frente el pico Batalla y detrás el Espadán.

Seguimos a la derecha y primero en pronunciada bajada, luego a media ladera y finalmente subimos para buscar el collado de Peñas Blancas, donde nos encontramos con un cruce de sendas.

Optamos por la de enfrente y de bajada vamos zigzagueando y entrando en la Mosquera, posiblemente el bosque de alcornoque mejor conservado del Espadán. Llegamos a la llamada casa de la Mosquera, en precario estado.

Seguimos a la derecha y nada más pasar la casa vemos a la izquierda una senda de bajada que nos lleva a la fuente de la que mana un agua muy fresca.

Cruzamos el cauce del arroyo tomando una senda que sale a la izquierda de la fuente y seguimos por un paraje de mucha vegetación, con muchos helechos, viendo también varios castaños y alcornoques de gran porte.

La senda desemboca en una pista que va conectar con la que va hacia la casa y que hemos dejado anteriormente para tomar la senda de la fuente, debemos cogerla en sentido a esta, o sea a la derecha.

Cuando la pista coge un poco de altura, tendremos una bonita vista del valle.

Seguiremos un buen rato por la pista, desechando otra que nos sale a la derecha y finalmente llegaremos de nuevo a la carretera, pero más cerca del pueblo.

Para evitar ir hasta Almedíjar por la carretera, optamos por ir a descubrir una senda que Santiago había visto en Internet, para bajar directamente al barranco de Almanzor. Así fue, a unos 400mts de la pista que dejamos, en sentido Aín (a la derecha) y en una curva pronunciada hacia la derecha, sale junto al quitamiedos, nuestra senda que nos llevará de nuevo al fondo del barranco.

  

Una vez en este, solo nos queda volver hasta el pueblo, por el mismo tramo que habíamos hecho anteriormente.
Después de haber quemado algunas calorías decidimos acudir al restaurante los Pinos en Estivella, para celebrar (un pretexto cualquiera ) la despedida de la temporada con una paella.

  • Fecha de la excursión: 23-6-2007
  • Tipo de ruta: Ruta circular
  • Nivel de dificultad: Moderado
  • Longitud: 17,8km
  • Desnivel acumulado de subida: 1140mts
  • Desnivel acumulado de bajada: 1140mts
  • Tiempo en movimiento: 5h30′
  • Tiempo Total: 6h5′
  • POR VUESTRA SEGURIDAD ES MUY IMPORTANTE QUE LEAIS ESTO

Podéis ver con Google Maps, donde se ubica la población de Almedijar (Castellón), lugar donde iniciamos nuestra ruta de senderismo


Ver Almedijar en un mapa más grande

 

Fotos 23-6-2007

Fotos 26-9-2009

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