La sierra de Gudar en Teruel, poblada con amplias zonas de pinares, a veces nos sorprende con barrancos como el de nuestra ruta de senderismo.

El barranco de las Umbrías comienza su andadura en la zona llamada la Sabinosa, un paraje abierto con una quietud penetrante. Une sus aguas al río Alfambra poco mas abajo, junto a las faldas del alto donde se sitúa la población de Gudar. Es un cerrado barranco con abundante vegetación, donde su tramo más angosto nos regala con una sucesión de pozas y cascadas de aguas cristalinas.

Esta ruta circular aprovecha en varias ocasiones el trazado del PR33.

Este PR completo tiene el trazado en forma de 8, y la parte que corresponde al barranco tiene unos 9km.

Hemos tratado que la ruta sea más larga aprovechando algún tramo del PR, pero gran parte lo haremos fuera de él, utilizando algunas pistas que nos llevarán bastante mas cerca de su cabecera, transformándose así en una excursión que nos ocupará toda la mañana.

Señalar que cuando caminamos por el mismo lecho del barranco, llegamos a un punto en el que este se cierra considerablemente debiendo salvar una caída, así que nos saldremos del cauce unos minutos.

Treparemos un corto tramo hasta llegar a una senda que encontraremos arriba. Esta ruta es aconsejable realizarla en primavera (abril-mayo), ya que es cuando tendremos más garantías de encontrarnos el combinado de agua y vegetación en su estado de floración.

El inconveniente de esta fecha lógicamente es que al haber agua deberemos salirnos antes del cauce en su tramo mas cerrado y transitable. Salvando este trozo no hay mayor problema para seguir caminando junto al cauce.

Si la realizamos en época de más calor, aconsejaría comenzar bien temprano, para aprovechar el frescor de la mañana y recorrer el primer tramo de pista. Además de la fuente en la población de Gudar, encontramos también la de las Almas cerca del camino, y la de La Dehesa en el área recreativa.

Partiendo de la población de Gudar, iremos a buscar el trazado del PR33 que comienza en la parte alta del pueblo. Estamos en la pista que va hacia Valdelinares.

 

 

Encontramos en poco menos de 1km, el desvío del PR33 que sale por la izquierda y por senda. Seguimos de frente por la pista y en poco tiempo tendremos el desvío a la izquierda que lleva a la fuente de Las Almas( hay un panel).

 

 

Seguimos por la pista, ignorando algunas que nos salen a derecha e izquierda, hasta que a los 2,5km aproximadamente, dejamos esta para seguir por otra mas estrecha que se desvía a la izquierda. En la confluencia de las dos, existe un panel que indica la dirección a las pistas de esquí y valle de las Motorrillas.

 

Estamos en el camino de Sollavientos.

 

Caminamos por una zona abierta en la que predominan los bosques de pinos y los campos de cereales.

 

 

Poco a poco nos vamos acercando a los pinos, llegando a pasar entre ellos, proporcionándonos algunas sombras.

 

 

A los 2,7km aprox. desde el anterior desvío y desechando algunos que nos salen por la derecha, llegamos a otra confluencia. Existe un destartalado enebro justo en el centro del desvío, recordándonos a una rotonda. Seguimos de frente.

 

 

La pista, llamada camino de la Hoya Bellida se va enfilando hacia el barranco, con lo que iremos poco a poco bajando hasta llegar al Mas del Pinar, con un muro de piedra seca en perfecto estado. Es un paraje muy bonito y tranquilo por donde recorre sus primeros pasos nuestro barranco.

 

 

En 100mts y nada mas cruzar el arroyo, nos desviamos por la izquierda para buscar el cauce por donde podemos caminar, aunque cuando lleve agua deberemos ir por sus márgenes debiendo cruzarlo en algunas ocasiones, en principio sin ninguna dificultad. Otra opción ante la posibilidad de haber demasiada agua como para no poderla hacer por aquí, es seguir por la pista de subida hasta que encontramos una bifurcación. Siguiendo por la izquierda iremos a buscar de nuevo el barranco por una senda paralela a este, que desemboca en el una vez pasado el estrecho.

 

Unas veces por su cauce y otras por sus margenes, vamos rodeados por pinos.

 

 

Entramos en su zona mas angosta, debiendo saltar algunas rocas.

 

Enseguida llegamos al punto donde debemos de hacer una pequeña trepada por la derecha hasta una senda que recorre la parte alta del barranco.

 

 

Una vez arriba y después de caminar unos minutos podemos apreciar perfectamente el bonito estrecho.

 

La senda nos lleva de nuevo hasta el mismo lecho, donde aquí si que es habitual ver correr el agua, encontrándonos de repente con un rincón de especial belleza, sobretodo en épocas donde las lluvias y nieves han sido generosas. Una pequeña cascada con su poza y brotando agua por las laderas nos hace hacer una parada obligatoria y disfrutar del bello entorno.

 

 

Poco después cruzamos bajo un bosque de pinos para llegar al área recreativa de la Dehesa con su fuente, uniéndonos de nuevo al PR33.

 

 

Seguimos por la pista, primero en bajada cruzando el arroyo y luego en ligera subida, en total unos 500mts hasta encontrarnos con una senda a la derecha que baja hasta el cauce (hay unas tablillas del PR).

 

 

 

Volvemos a caminar junto al arroyo cruzándolo en alguna ocasión y disfrutando de algunos saltos y pozas de aguas que alguno quiso aprovechar para darse un refrescante baño.

 

 

 

La senda vuelve a adquirir cierta altura, para situarse a media ladera y bajar de nuevo mas adelante.

 

Llegamos a cruzar un pequeño arroyo que viene por la derecha y nos unimos a una pista. Aquí vemos un poste del PR aunque las marcas de continuación no las vimos (posiblemente el PR vaya por la pista y se desvíe a la izquierda mas tarde).

Nosotros optamos por seguir paralelos y más cerca del cauce, desviándonos a la izquierda.

 

 

Pasamos junto a un bonito salto con su poza, para mas tarde bajar al mismo arroyo .

 

Nos unimos a una pista para desviarnos mas adelante hacia la izquierda y con Gudar a la vista, subir hasta la confluencia de senderos del PR33, ya en la Masía de la Costera (hay unas tablillas del PR).

 

Desde aquí nos queda subir por la pista que últimamente han asfaltado, hasta Gudar. Este último tramo de cerca de 1km hay que tomárselo con calma, sobre todo con días de calor ya que toma bastante desnivel.

 

  • Fecha de la excursión: 21-6-2008
  • Tipo de ruta: Ruta circular
  • Nivel de dificultad: Moderado
  • Longitud: 16,4km
  • Desnivel acumulado de subida: 488mts
  • Desnivel acumulado de bajada: 488mts
  • Tiempo en movimiento: 4h10′
  • Tiempo Total: 5h15′
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Podéis ver con Google Maps el punto de inicio de la ruta situado en la población de Gúdar.


Ver Gudar en un mapa más grande

Esta excursión en un principio estaba preparada para hacerla conjunta con algunos miembros del Centro Excursionista de Villarreal, pero no se ha podido cuadrar el día, así que para otra vez será. Decidimos variar la excursión con respecto a otras veces haciéndola mas larga y para eso deberíamos recorrer mas pista, hasta alcanzar el barranco cerca del nacimiento.

Una vez en Gudar y después de las acostumbradas preparaciones, nos enfilamos a la pista que lleva a Valdelinares.

Comenzamos con paso más bien ligero, puesto que se nos hizo un tanto tarde para comenzar esta ruta, ya que en esta época ya empieza a picar el calor de la mañana y el largo tramo de pista desprovista de sombra que debíamos recorrer nos podía dejar “caos” a la primera de cambio.

Llegamos al Mas del Pinar donde muy cerca pasa el arroyo. Allí y ya debajo de una buena sombra nos dispusimos a dar cuenta de un buen almuerzo, punto importante del día.

En un principio debíamos seguir por la pista hacia arriba, pero nos decantamos por acompañar al cauce seco del arroyo que a buen seguro nos daría mas juego. Unas veces por sus márgenes y otras por su lecho, fuimos pasando este joven tramo rodeado de un bonito bosque y de multitud de florecillas que se empeñaron en tapizar el terreno.

El barranco se hacía cada vez mas estrecho y en algunas ocasiones tuvimos que saltar algunas rocas, dándole un toque de emoción a la cosa.

Pero llegó el punto donde si no es con una cuerda, el salto que había que bajar era ya un poco peligroso, así que decidimos subir trepando unas rocas hasta una senda que pasa por encima, un poco mas arriba.

Ya salvado el escollo, disfrutamos de las vistas que desde allí se tenía del bonito estrecho. Bajamos otra vez para llegar a un lugar con mucho encanto, una pequeña cascada con poza incluida, donde confluían todas las torrenteras que brotaban de las grietas de las laderas, aunque en otras ocasiones había bastante mas agua y era todo un espectáculo.

Poco después llegamos al área recreativa de la dehesa donde pudimos cargar agua y algunos refrescarse, Aquí os dejo la prueba.

Una vez calmadas las annnsiiiaaaass, y bien fresquitos nos dispusimos a seguir a nuestro compi José el bombero que inteligentemente tomó tierra por medio, por si las moscas.

Volvimos a caminar junto al margen del arroyo, con un repertorio de saltos y pozas de agua, todo un placer caminar por aquí.

Mas abajo nos encontramos en medio del sendero, el cadáver de un buitre y ya fuera del barranco, otro de una vaca muy cerca del arroyo.

La llegada a Gudar se hizo un poco durilla, el km de asfalto con una buena pendiente y el Lorenzo pegando por los cuatro costados, nos hizo a última hora sacar las reservas. Decidimos terminar la jornada con una comida en el bar- restaurante del pueblo “El rancho Grande”, donde terminaron de rematarnos con un sablazo en toda regla.

FOTOS DEL DÍA
Como he relatado antes ahí van las dos fotos hechas de los individuos que han pasado a mejor vida.


Fotos