Vaya día ha salido, de buena mañana y ya hace calor, pero se preve un bonito día.

Vamos a la ruta de los cucos en Enguera y esperamos un paisaje suave y poco poblado de arboles, pero nos apetecía hacer una ruta etnológica.
LLegamos a la asociación de ADENE, (asociación para la defensa de la naturaleza de Enguera) desde donde sale la ruta en cuestión. Bajamos de los coches y nos preparamos los arreos para empezar la marcha,¡VAYA TELA, DICE JOSE! ¡ que pasa ! decimos Lute y yo. Pues que me he dejado la documentación de la ruta en casa, jeje dice con esa sonrisa picarona. No pasa nada decimos, porque como es un PR, estará todo marcado.
Para empezar no había ningún cartel indicativo, ni tablilla ni el carajo, nadie a los que le preguntamos sabía de esa ruta, ADENE estaba cerrado, ¡ buen comienzo !. Así que casi por intuición empezamos a andar carretera adelante, hasta que por fin encontramos la primera marca del PR, bueno ya estamos por el buen camino, decimos.

Pasamos por unos campos de olivos muy bien arreglados y algunos con unos portes impresionantes, las ultimas lluvias se ha dejado notar en la flora, esta todo verde y las amapolas dan un toque bucólico, con su manto rojo.
Seguimos andando y a lo lejos divisamos algún cuco camuflado entre olivos y almendros, cuando llegamos a una bifurcación y vemos la primera tablilla indicándonos la dirección de algunos cucos, cogemos dirección izquierda, hacia los de Nati y el Boneguillo siguiendo las marcas del PR,
cruzamos un barranco, ( la mayor parte hasta ahora por carretera asfaltada)y al poco rato encontramos a un amable señor que podaba los olivos.
Nos pregunta que si íbamos buscando los cucos, que ya habían pasado dos por allí y les indico como llegar a uno de ellos ,el de Nati. Nosotros seguimos sus indicaciones y fuimos a coger el camino que nos dijo, en busca del cuco.

La pista nos lleva hasta un campo de almendros y a partir de allí, buscate la vida.
como siempre, monte atraves, por encima de las aliagas y saltando marches de piedra seca, toda una aventurilla. No vemos nada, pero de pronto vemos asomar uno, ¡te pillamos!.
Pero pensamos que no era el que nos había indicado aquel señor, así que volvimos hacia él para que nos volviera a indicar, personalmente y por otra direccion, eso sí volviendo a saltar aliagas y demás arbustos punzantes, llegamos al mismo que habiamos visto (salimos de dudas). Cansados de buscar y con el calor que apretaba de lo lindo, decidimos volver y coger la otra dirección que nos llevaría al cuco de Josefa Sempere, y no encontramos ni a Josefa ni a Sempere, así que buscamos una sombra bajo un pino y nos quitamos las penas con un buen almuerzo y para brindar, José trajo una sidriña que escarciamos como pudimos. ¡VAYA RUTA MAL MARCADA! y encima los cucos no estan en el PR.

NOTA PARA AVENTUREROS: Si te gusta el corre que te pillo, el escondite, y el salto de la aliaga, esta es tu ruta.