La Caldera de Taburiente es Parque Nacional y esta situado en el centro de la isla de La Palma (Islas Canarias). Es un circo formado posiblemente por hundimiento, de formidables paredes que caen vertiginosamente formando profundos barrancos y poblado con bosques de pino Canario. La altura máxima de la isla está situada aquí, en el cresterío y tiene unos 2421mts (Roque de los Muchachos). Ya nos podemos hacer una idea del desnivel tan acusado que tiene esta pequeña isla en la que cualquier ruta se hace exigente. Básicamente hay tres vías para acceder a la Caldera de Taburiente, una la mas habitual y accesible, apta para casi todos. Esta es la que se accede por el llamado mirador de los Brecitos (PR-LP 13), desde el que disponemos de buenas vistas de la Caldera. Otro, que es un ramal del mismo PR que recorre el barranco de las Angustias. El último acceso es mucho menos frecuentado y está “restringido” exclusivamente a personas con buena formación física y sobre todo que no tenga problemas de vértigo (PR-LP 13.1). Es una ruta muy exigente y con bastante peligro ya que caminamos por sendas muy estrechas colgadas a media ladera, con lo que un despiste puede ser fatal. Esta es la ruta más montañera, espectacular y aventurera con diferencia de las tres y es a la que nos vamos a referir. La ruta en sí comienza en el centro de visitantes y sube hasta el mirador de la Cumbrecita por la carretera desde donde accedemos al interior de la Caldera, aunque hay otra opción por PR sin tocar asfalto, pero es mas largo. Es una ruta que nos empleará toda la jornada, con lo que debemos pedir el permiso correspondiente para hacer noche en la zona de acampada. Encontramos algunos puntos donde podemos abastecernos de agua, aunque es aconsejable asegurarse llevar suficiente.

 

Partimos del centro de visitantes (ver acercamiento al punto de inicio). Cruzamos por los aparcamientos para salir a la carretera TF-V-8126.

Caminamos por esta carretera primero en llano y mas tarde en ascensión, pasando por el campamento y aula de la naturaleza Plachuelo, donde encontramos una fuente justo en el margen izquierdo del asfalto.

Después de unos 6km llegamos al mirador de la Cumbrecita, donde termina la carretera y desde el que se puede disfrutar de bonitas vistas, tanto hacia el valle por donde hemos subido, como hacia el interior de la Caldera.

Aquí comenzamos a bajar por una senda sin mayor dificultad, bajo pinos Canarios.
Al poco tiempo comienza a subir para transformarse en un sendero muy aéreo y literalmente colgado de las altas paredes. Según vemos la escarpada orografía nos damos cuenta de que la tónica de la excursión será esta, un rompepiernas en compañía del abismo.

El paisaje es sobrecogedor, cambiando constantemente ya que entramos y salimos de los barrancos dándonos diferentes perspectivas de la Caldera.

Hay zonas donde el sendero se estrecha debiendo extremar la precaución ya que un paso en falso y nos vamos barranco a bajo.

Por el tipo de terreno tan inestable, es fácil que por motivos de lluvias nos encontremos que la senda quede cubierta de tierra y piedras (informarse en el centro de visitantes). En este caso se incrementa considerablemente el peligro.

Subimos un tramo con desnivel muy acusado en el que en ocasiones nos vemos obligados a trepar, incluso a caminar por terreno inestable de piedras sueltas, es el llamado “Escuchadero”.

Hay multitud de tramos con cadenas pero debemos asegurarnos de que los anclajes estén seguros.

En el sendero veremos escasas marcas del PR, aunque en los desvíos principales disponemos de paneles de dirección.
Finalmente bajamos hasta el fondo de la Caldera, donde caminamos por el mismo lecho del río Taburiente sin sendero definido hasta llegar a la zona recreativa situada dentro de una pinada en el margen izquierdo del río.

 

  • Fecha de la excursión: 10-2-2009
  • Tipo de ruta: Ruta lineal
  • Nivel de dificultad: Alta-Muy Alta
  • Longitud total desde Centro de visitantes: 23,18km
  • Longitud desde el mirador de la Cumbrecita: 13’5km
  • Desnivel acumulado de subida: 1.193 mts
  • Desnivel acumulado de bajada: 1.225 mts
  • Tiempo en mov. desde el Centro de visitantes: 7h
  • Tiempo en mov. desde el mirador de la Cumbrecita : 4h30′
  • Tiempo Total (desde Centro de visitantes): 8h30′
  • POR VUESTRA SEGURIDAD ES MUY IMPORTANTE QUE LEAIS ESTO


Debemos acercarnos al centro de visitantes que esta situado en el término municipal del Paso.
En el cruce de las carreteras TF-812 y TF-V-8126, por la que caminaremos hasta la Cumbrecita.

 

Maravillados y sorprendidos por la belleza de Tenerife, nos quedamos con ganas de seguir recorriendo sus montañas pero el planning debíamos seguirlo y el billete de avión para la Palma estaba pagado, motivo o pretexto para volver.
Despegábamos de Tenerife con cierta nostalgia, pero sabíamos que lo que nos esperaba en la Palma saciaría con creces nuestras ansias de aventura.
Un vuelo al atardecer, nos regaló las últimas vistas de un Teide nevado alzándose de entre las nubes del ocaso, una visión para no olvidar. Llegados a la justamente llamada “isla bonita”, nos alojamos en un Hostal de Santa Cruz de la Palma en el que nos atendieron con buen rollito.
Compramos víveres para casi tres días ya que comenzaríamos una travesía sin tocar la civilización, quedándonos dentro de la Caldera y durmiendo dos días dentro de ella.
Una guagua nos llevó hasta el centro de visitantes desde el que comenzaríamos la ruta hacia el interior de la Caldera.
Aquí ya comienza la aventura, dentro del centro. Pedimos los permisos oportunos para poder acampar y facilitamos el recorrido de acceso al interior. Al decirles a los guardas y encargados del centro que pretendíamos acceder por la Cumbrecita, nos pusieron muchas pegas. No son muy partidarios de que la gente entren por este lugar ya que existe cierto peligro de despeñarse y debido a las últimas lluvias comentaban que el sendero se perdía en algunos puntos, con lo que se agravaba el peligro. Con las emisoras contactaban con el guarda que esta en la zona de acampada y decía que habían pasado tres anteriormente pero sin mochilas, nosotros llevábamos las de travesía. Estos le comentaron que el camino estaba mal en algunos tramos pero que “se podía pasar”. Enrique y Juanjo conocían el camino ya que lo recorrieron hace unos años y era una gran desilusión no poder acceder por allí, teniendo además que variar el itinerario y buscarnos la vida para ir hasta los Brecitos para poder entrar por allí.
Bueno después de deliberar un buen rato, Enrique nos convenció de que no estaría tan mal el camino ya que también la vez que vinieron ellos, los guardas les pusieron algunos problemas…. lo dicho no se mojan a la hora de dar vía libre a esta ruta y lo entendemos.
Pendientes de nosotros los guardas estaban en comunicación con las emisoras.
Subimos por 6km de carretera hasta el mirador de la Cumbrecita, desde el que disponemos de una preciosa panorámica del valle por donde subimos y del interior de la Caldera. Comenzamos a caminar por la senda, para darnos cuenta al rato del estado en que habían quedado algunos tramos de este sendero. Ya de por sí es un sendero muy aéreo y estrecho en algunas zonas, colgado de las altas paredes de la Caldera. Las últimas lluvias habían destrozado literalmente algunos de los tramos, enterrando también algunas de las cadenas sujetas en las desmoronantes paredes. Una y otra vez encontrábamos la misma situación en la que nos sumergíamos mas y mas…¿seguir o volver?, ese era el dilema. Suponíamos que no era imposible pasar ya que como dije anteriormente pasaron tres montañeros, pero sin mochilas (no entiendo muy bien por que no las llevaban) esta era una de las razones que nos animaba a seguir y nos aseguraba que el camino no estaba cortado irremediablemente. Salvamos todos los peligros y los fuertes desniveles que encontrábamos, sobre todo el llamado Escuchadero, en el que nos exigió un esfuerzo extra, sobre todo por la carga que llevábamos. La llegada a la zona de acampada fue justo antes de anochecer. El guarda nos dijo, estaba al tanto de nuestra llegada por si las moscas y después de una rápida explicación del recorrido sobre una maqueta de la Caldera que en el pequeño centro de interpretación tiene, se paso a montar las tiendas ya a oscuras.
Un primer contacto con la Palma que tuvo grandes dosis de aventura y que una vez finalizada la jornada, la conclusión unánime fue que estuvo muy bien como experiencia pero con la senda en ese estado, nos lo pensaríamos dos veces antes de realizarla otra vez.



Fotos