Etapa larga y quizás más dura de Estels del Sud, ya que unido a su longitud, debemos subir al Peñagalera, una montaña con una larguísima subida, y una no menos larga bajada.

Desde allí arriba tendremos las mejores vistas de la etapa, con la llanura del bajo Aragón en un lado y las escarpadas montañas de Puertos en otro. Saldremos del bonito pueblo de Arnes, para dirigirnos hacia el río de les Valls, con pozas de aguas transparentes. Subiremos al Peñagalera, que con sus 1029mts nos deleitará con las impresionantes vistas que desde allí se obtienen.
Desde allí bajaremos por el trazado de un PR, hasta Beceite pasando primero por el río Ulldemó.

Caminaremos por tramos de carretera, pistas de tierra y sendas.

Llenar bien las cantimploras, porque si hay fuentes no las vimos.

Quizás la parte que corresponde a la subida del Peñagalera es la más deficiente en cuanto a señalización, aunque transcurrimos sin dificultad con ayuda también de las fitas . En la bajada si encontramos más  marcas de Estels junto a las de un PR.

 

Salimos de Arnes, por el mismo camino que vinimos desde Paüls el día anterior, siguiendo el PR que va hacia los estrechos. En 1’5km aprox. dejamos el PR que se desvía a la izquierda. Poco después nos desviamos nosotros a la derecha por una pista. Mas adelante volvemos a salirnos por una senda que nos desvía por la derecha para ir a buscar mas tarde una pista, que nos llevará hasta cerca del Coll de la Creu. Aquí nos desviamos hacia la izquierda para pasar cerca del Mas de la Creu y bajar hasta el río de les Valls, un lugar de gran belleza donde podemos hacer una pequeña parada e incluso refrescarnos en las aguas transparentes.

Remontando el río, pasamos por el Mas de Valls que esta en ruinas y cruzando el río giramos a la derecha para remontar un pequeño valle hasta el Coll de Xertó.

Desde aquí bajaremos hasta el río Algars donde podemos desviarnos unos minutos al Toll del Vidre. Cruzamos el río y por la pista nos dirigimos hacia el camino de la Costa de Arrancapets, donde veremos una inscripción de la subida al Peñagalera con pintura blanca en una roca.
Una larga subida nos llevará hasta el Coll de Pelele, donde veremos dos sendas marcadas con fitas, una que baja y que despreciaremos y la otra a la derecha que seguimos.

Aquí no veremos marcas de Estels, deberemos seguir las fitas y unas flechas blancas pintadas en las piedras. Desde aquí vamos teniendo vistas impresionantes a ambas vertientes.

Varios giros y algún paso algo estrecho

nos lleva hasta la cima donde encontramos el pilón del geodésico, y desde donde obtendremos las mejores panorámicas.

De bajada debemos seguir las marcas del PR, que no dejaremos hasta llegar a Beceite. Un tramo de bajada por el mismo sitio nos lleva hasta el desvío que debemos tomar a la derecha. A partir de aquí veremos también algunas marcas de Estels. Una larga pendiente nos llevará hasta el rio Ulldemó, donde podemos refrescarnos o darnos un refrescante baño.

Cruzando el río y por una senda subimos hasta la pista asfaltada que nos llevara
en unos 3km, hasta Beceite.

 

  •  En azul datos oficiales facilitados por la organización
  • Fecha de la excursión: 17-3-2008
  • Tipo de ruta: Ruta lineal ( La travesía completa es circular)
  • Nivel de dificultad: Moderado-Alto
  • Longitud: 21’1km
  • Desnivel acumulado de subida: 900mts
  • Desnivel acumulado de bajada: 900mts
  • Tiempo Total: 7 a 9h

   Nuestros tiempos

  • Tiempo en movimiento: 5h51′
  • Tiempo total: 8h35′
  • POR VUESTRA SEGURIDAD ES MUY IMPORTANTE QUE LEAIS ESTO

 

 Si en vuestro caso deseais comenzar la travesía desde Arnes, o simplemente hacer esta ruta al margen de la misma, aquí podéis ver con Google Maps la ubicación de esta población.


Ver Arnes en un mapa más grande

Después de un magnífico desayuno y agradable compañía, salimos de nuestro lugar de descanso (lo Corral d’Arnes), no sin antes despedirnos de Marisa e Ismael, unos perfectos anfitriones que te hacen sentir como en casa. Francesc y Lali, la pareja con la que coincidimos aquí, emprendieron el camino poco antes que nosotros. Que agradable fue cruzar todo el pueblo a primera hora de la mañana, amaneció un día esplendido.
Comentando José y yo, poco a poco fuimos alejándonos del pueblo y dejando el primer tramo de asfalto comenzamos a pisar monte, aunque esta parte nos pareció la mas “monótona”. En el río de les Valls alcanzamos a Francesc y Lali, donde vimos un pequeño grupo de cabras, tres machos y una hembra. Tuvimos el privilegio de presenciar una pequeña pelea entre dos machos, a los que se les podía delatar por el ruido de sus cabezazos.
La subida al Peñagalera fue la parte más importante y aventurera de esta etapa. Anteriormente habíamos escuchado y leído, que la parte alta de esta montaña era un poco complicada en cuanto a su seguimiento, nosotros no tuvimos mayor problema en llegar hasta arriba, aunque la opinión unánime fue de que con niebla sería otra cosa muy distinta, incluso peligrosa, por los lugares un tanto expuestos que en alguna ocasión pasamos.
Alegría y disfrute general al llegar al geodésico, desde el que aprovechamos una pequeña parada para contemplar el formidable panorama y esperar a nuestra pareja de acompañantes que se desviaron antes de subir, para ver el Toll del Vidre. Con una larga bajada, donde tuvimos oportunidad de practicar la técnica del derrapaje, llegamos hasta el río Ulldemó, donde nos descalzamos y refrescamos nuestros sufridos pies. Alguno llevaba la intención de darse un chapuzón, pero se le acabaron las ansias al meter los pies en el agua, otra vez será. Eso sí cuando llegamos a Beceite las cervezas bien frías no las perdonamos, ¡ faltaba más !.

Fotos