Esta es la quinta etapa y sentido que realizaremos de la Senda de Camille.
El recorrido a grandes rasgos es el siguiente: Gabardito-Puente de Santana-Collado Bajo de Lenito-Achar de los Alanos-TaxeraZuriza-Refugio de Linza.
Seguimos en el Parque Natural de los Valles Occidentales, zona de moderada altitud pero de belleza sorprendente. Este es uno de los dos trayectos del circuito que recorren al completo territorio español, el otro corresponde al sector que va desde el refugio de Lizara, hasta el de Gabardito. Hay dos etapas más que transita por tierras españolas, pero se complementan en mayor o menor medida con territorio de nuestro vecino país.
Es la etapa más larga de la senda Camille y junto con la de Lescún-Arlet, las de más desnivel acumulado de ascenso ( en el sentido descrito). Todo ello, aunque no tiene ningún paso o tramo con dificultad técnica, si nos exigirá un esfuerzo y aguante importante. Es aconsejable madrugar un poco más que en las demás etapas y disponer de suficiente tiempo para las paradas habituales.
En este recorrido vamos a disponer de las pintadas verde-amarillo de la Senda de Camille que siempre encontramos solo en territorio español. Además encontramos marcas blanco-rojo de los GR11 y GR11.1 que coinciden en parte con el trazado de esta jornada. Aunque de insignificancia, también encontramos algunas marcas blanco-amarillo de algún PR con el que nos cruzamos y unimos durante escasos metros. Ni que decir tiene que seguiremos teniendo como siempre la ayuda de las fitas.
La mayoría de los que realizan la “senda”, lo hacen en sentido inverso al propuesto aquí, es decir en sentido opuesto a las agujas del reloj. En alguna ocasión nos daremos cuenta de que el sentido elegido es posiblemente algo más complicado de seguir que el “oficial”, dándole quizás un toque más aventurero, en detrimento a ir más acompañado durante el camino.
En cuanto al tema del agua, debemos aprovisionarnos y controlarla bien, ya que la ruta es larga y solo disponemos de dos fuentes en los sectores principio y final de la etapa. Si nos vemos necesitados, hay posibilidad de coger agua en alguno de los pequeños arroyos que nos cruzamos y nos dan confianza, donde para más seguridad, las pastillas potabilizadoras podrían ser una buena ayuda.

INTRODUCCIÓN Y DATOS TÉCNICOS DE TODA LA TRAVESÍA

Salimos desde el refugio Gabardito (ver acercamiento al punto de inicio) y comenzamos a caminar en sentido oeste, dejando la fachada principal a nuestra derecha.
En una pequeña construcción medio derruida vemos las marcas verde-amarillo que encontraremos durante todo el recorrido, además de las rojo-blanco del GR 11.1 que seguiremos durante un buen rato.

La senda bien marcada, desciende por el bosque acortando varias lazadas de la carretera de acceso al refugio.

Al 1,5km, salimos a la carretera y siguiendo por ella a la izquierda, encontramos dos fuentes, muy cerca una de otra.
Frente a la segunda, nos desviamos a la derecha para seguir de nuevo por senda emboscada.

En unos 500mts conectamos con otra estrecha carretera que seguimos por la derecha 500mts más para cruzar el puente de Santana que nos facilita el paso sobre el río Aragón Subordán. En cerca de 200mts giramos a la derecha y seguimos por la carretera 300mts más, para desviarnos hacia la izquierda en la primera curva que encontramos, que es amplia y a hacia la derecha.
Comenzamos a ascender por un camino de piedras sueltas muy incomodo y pronto dejamos el GR11.1 que se desvía por la derecha, nosotros continuamos ascendiendo por el camino siguiendo las marcas verde-amarillo.

Por la izquierda se nos une un PR que en poco tiempo se vuelve a desprender, también por la izquierda.
Salimos a las zonas abiertas, que combinamos con zonas de bosque. Aquí podemos tener dudas a la hora de seguir el correcto trazado del recorrido, aunque no conlleva gran dificultad, puesto que consiste en seguir subiendo para culminar finalmente en el collado.
Aunque nosotros ni la vimos ni la buscamos, al parecer en este tramo hay una fuente en los alrededores de un pequeño refugio (Borda Chilburro).

El último sector de la subida es muy fuerte, nos lo tomamos con calma.

Vale la pena descansar del esfuerzo y recrearse con el esplendido paisaje, porque después de la siguiente bajada nos espera otra dura subida.
En la ladera de enfrente, hacia donde nos vamos a dirigir, nos puede confundir el trazado en zig zag de una pista que asciende por ella, a la izquierda de la Peña de Cuello Marcón de 2065mts. No será esa la dirección que tomaremos sino justo al otro lado del pronunciado pico, por donde discurre el barranco de la Fuen que recibe también el nombre de Estrecho de a Ralla.

Descendemos desde el collado por la ladera contraria sin senda definida, para que en muy pocos metros y buscando ligeramente la izquierda, veamos alguna marca de las pintadas verde-amarillo en un árbol, aquí encontramos clara la senda. (Ojo, no tomar una senda que sale más a la izquierda y a más altura, casi a nivel del collado).
Vamos a bajar por un precioso bosque de hayas, estamos en la Selva de Lo Furno.

Finalmente salimos a una pista y vemos claramente hacia donde nos dirigimos, como dije antes, hacia el lado derecho de la Peña de Cuello Marcón.

Pasamos por una torrentera donde podemos aliviar la sed en caso de necesidad.

En poco tiempo estaremos atentos para desviarnos de la pista y tomar una senda de ascenso.
Pasamos junto a un refugio forestal, donde veremos las pintadas que estamos siguiendo.

Nos metemos de lleno en el estrecho, la senda asciende primero atravesando una pedriza.

Una vez superado el fuerte desnivel, llegamos a una zona abierta de suaves ondulaciones, donde pasamos muy cerca de un pequeño refugio de madera dejándolo a la derecha.

Transitamos durante 15 o 20 minutos con suaves ascensos y descensos, para llegar al Achar d’Alano, también llamado Paso de Taxeras. A medida que nos acercamos y lo divisamos se evidencia claramente que debemos pasar por allí. Se trata de un descomunal tajo en la sierra d’Alano que hace de paso natural al valle.

Cuando nos asomamos al otro lado del paso, su fuerte desnivel, unido a lo inestable del terreno (piedras y rocas sueltas) nos deja claro que hay que tomárselo con calma para no resbalar.

La larga bajada nos lleva a conectar con una pista, en la que podemos seguir bajando por ella o por una senda a la izquierda que acorta mucho el trazado, seccionando todas las lazadas de la pista hasta llegar al fondo del valle, donde corren las aguas del barranco de Petraficha, que más abajo se unen al del río Veral.

Cruzamos el puente y seguimos por la pista hacia la izquierda, desde aquí disponemos de unas magníficas vistas del cresterío de la sierra d’Alano.

1,5 km aproximadamente después, llegamos a la fuente Fría, se trata de un afloramiento de agua cristalina y fresca.

En 1km más llegamos a un cruce con una estrecha carretera, seguimos por la derecha pasando junto al camping Zuriza, donde podemos hacer una parada y refrescarnos también. Seguimos por el asfalto durante 5km más para llegar al refugio de Linza.

 

(en azul datos oficiales facilitados por la organización)

  • Fecha de la excursión: 8-7-2010
  • Tipo de ruta: Ruta de etapa lineal ( el circuito completo es circular)
  • Nivel de dificultad: Alto
  • Longitud: 22,88km
  • Desnivel acumulado de subida: 1600mts
  • Desnivel acumulado de bajada: 1640 mts
  • Tiempo en movimiento: 8-9h

El refugio de Gabardito está ubicado en el valle de Hecho (Huesca). Para acceder a él, debemos llegar hasta Puente la Reina de Jaca, para después tomar la carretera A-176, paralela al río Aragón Subordán. Llegamos a Hecho y continuamos la indicación hacia la Selva de Oza. A los 8km después, nos desviamos a la derecha para que en unos 7km más de curvas, ascendamos hasta el refugio.

 

Después del semidescanso de la etapa de ayer, comenzamos esta con los planes estudiados. Estas últimas jornadas estaba haciendo demasiada calor y para este día no iba a ser menos, el día se nos pintaba duro. Los planes en un principio era intentar tener subido lo máximo posible hasta el collado de Lenito Baxo, antes de que el sol arreciara. Bajamos desde el refugio hasta el puente de Santana sin perder ni un segundo, pero a partir de aquí, la larga subida hasta el collado se hizo insufrible y finalmente el calor se hacía sentir.
Llegamos a coger a un grupo de cuatro navarros que salieron un poco antes que nosotros y que son los únicos con los que coincidimos en hacer la senda de Camille en este sentido.
Nos juntábamos en algunas de las paradas para descansar y en algunos momentos recorríamos juntos algunos tramos.
La mala señalización, o mejor dicho las inexistentes marcas ( al menos nosotros no las vimos) en el collado de Lenito, que nos debía guiar en la bajada, motivó una casiaventurilla para todos, sobretodo para los navarros que arrancaron primero después del descanso en el collado y tomaron sentido derecha para darse cuenta más abajo que se estaban metiendo en la boca del lobo. Nosotros ante la falta de marcas, echamos mano del track que teníamos en el gps, pero aunque al principio nos llevaba por una senda, al poco se dejaba caer monte a través. No nos gustó la solución y retornamos de nuevo al collado, para inspeccionar mejor el terreno en busca de esa hipotética senda por la que deberíamos bajar. Cerca del collado nos volvemos a juntar otra vez con los navarros que venían de su casiaventurilla particular. Finalmente un poco más abajo descubrimos las pintadas verde-amarillo que nos enfilaría al sendero. En este tipo de cosas te das cuenta de que es algo más complicado este sentido a la hora de seguir la “senda”.
Desde el collado veíamos zigzaguear a lo lejos, en la ladera de enfrente, lo que creíamos que sería la pista por donde ascenderíamos, a priori no nos parecía demasiado fuerte. La sorpresa fue cuando comenzábamos a subir por la pista, el trazado salía de ella y nos enfilaba por un barranco de pedrizas nada suavecito, llamado Estrecho de a Ralla.
Después de bajar por el vertiginoso paso del Achar d’Alano, llegamos hasta el río, donde nos dimos un merecido chapuzón en sus friiias aguas y con el cuerpo recuperado, otra parada mas adelante en el camping…no íbamos a dejar pasar una buena y fresquita cerveza en el bar.
Nos quedaba la parte menos atractiva del recorrido, los 5km de carretera hasta el camping.
Allí estaba descansando el grupo de sorianos que conocimos en Somport y que de nuevo volvimos a juntarnos para cruzar las trayectorias. La estancia en el refugio con ellos fue de lo más agradable y ameno.

Una foto plasmó el momento tertulia-relax.

De nuevo un bonito y equipado refugio, aunque en esta ocasión las habitaciones con algo más de aforo no tienen dentro los servicios. La comida, bajo nuestra perspectiva, queda dentro de lo normal, algo escaso en un primer momento, pero vimos que el personal podía repetir.

Nota: Os invito a que comentéis vuestra experiencia, es muy importante vuestro punto de vista.

 

Fotos