INTRODUCCIÓN
Excursión lineal que nos dará a conocer parte de los núcleos urbanos y alrededores de Funchal, capital de la isla de Madeira (Portugal). Partimos desde la pequeña población aledaña de Monte, y acabaremos en la de Camacha. La jornada transcurrirá, a veces inmersos en un exuberante entorno boscoso, con arroyos y cascadas, y en otras ocasiones cruzando pequeñas poblaciones de las que sobre todo esta parte de la isla va sobrada. Se trata en parte, de seguir el trazado de la llamada levada dos Tornos. El término “levada”, del portugués “levar”, llevar, en este caso agua. Son construcciones en forma de estrechos canales ó acequias que recogen el abundante recurso hídrico de las montañas y las “llevan” hacia zonas de cultivo. Esta fue la filosofía o motivo principal por la que los antiguos pobladores portugueses construyeron con sudor y sangre, una red de más de 2000km de levadas en toda la isla. Hoy en día a generado a su vez una impresionante red de senderos que hacen las delicias de todo senderista y por los que podremos llegar a recónditos lugares de gran belleza, que de otro modo nos estarían vetados.
No tenemos problemas con el abastecimiento de agua, ya que pasamos por alguna fuente, además de poblaciones.

Nota: si necesitamos comprar algún material de montaña, hay una tienda especializada (creo que hay otra más) en Funchal donde poder hacerlo.
http://www.obordao.com/

COMO MOVERSE POR LA ISLA PARA HACER LAS EXCURSIONES
Si no disponemos de un presupuesto abultado para que nos lleven y nos recojan con taxi (principalmente en las rutas lineales), ya que precisamente no son muy baratos, podemos alquilar algún coche, pero seguimos teniendo el inconveniente de como volvemos a nuestro vehículo después de terminar una ruta lineal, siempre y cuando nos neguemos a volver por el mismo camino hasta nuestro coche, que en muchos de los casos la ruta se alargaría excesivamente.
Una buena opción es la de utilizar como transporte la amplia red de autobuses que tiene la isla.
En muchas de las rutas existen paradas de autobús en el inicio y final, ó muy cerca. En cambio para realizar otras excursiones no tendremos esa suerte, debiendo contratar un taxi para que nos acerque al inicio de la ruta y nos recoja al final de ésta, siempre y cuando no dispongamos de autobús de vuelta al concluir la jornada, ó estemos dispuestos a ampliar la caminata hasta uno de los pueblos cercanos, donde posiblemente si que se disponga de parada de bus que nos devuelva a nuestro lugar de estancia.
Aunque la red de autobuses de la isla confluye básicamente en Funchal (capital), hay que informarse bien porque hay varias empresas de servicio, cada una opera en una zona.
La opción del bus, aunque buena, al menos en lo concerniente al coste, hay que decir que se emplea mucho tiempo en el viaje y también en las esperas, sobre todo si lo perdemos, esto nos puede ocasionar dependiendo del día, varias horas de espera.
Para desplazarse en autobús desde Funchal hasta el aeropuerto ó viceversa hay dos empresas diferentes que lo hacen. Una linea especial del aeropuerto (Aerobus) que hace el recorrido en unos 20 minutos aproximadamente (circula por la vía rápida) y cuesta al día de hoy 5euros. La otra compañía es la SAM que tarda mas tiempo en llegar, unos 40-45′, porque pasa por varios pueblos y hace más paradas, pero cuesta 2,80euros. Ambas paradas las encontramos cerca una de otra nada mas salir del edificio del aeropuerto.

DESCRIPCIÓN DE LA RUTA
Comenzamos el la plaza da Fonte de la población de Monte (ver acercamiento al punto de inicio).
La cruzamos dejando el parque Leite Monteiro a nuestra derecha y tomar el bonito camino empedrado da Babosas que comienza a la derecha del final de la plaza.

En pocos minutos llegamos a la calle donde inician el recorrido los carros de cestos, giramos a la izquierda. Aquí pasamos junto a una fuente.

En cerca de 300mts más, nos topamos con el teleférico que enlaza esta población con Funchal. Seguimos por la adoquinada calle en descenso, dejando a nuestra derecha el edificio acristalado del teleférico. Llegamos poco después a otro teleférico, este conecta con el jardín botánico. Desde aquí disponemos de una buena panorámica de la Ribeira de Joao Gomes con el tendido y cabinas del teleférico.

Poco después seguimos bajando por un camino de tierra hasta llegar a una bifurcación.

A la derecha acortaríamos el recorrido conectando con la alternativa mas larga en Curral dos Romeiros. A la izquierda ascenderemos hasta llegar a la levada dos Tornos.

Atravesando un bonito lugar, varias caídas de agua se suceden.

La levada situada a buena altura sobre el barranco, tiene tramos de fuertes caídas, unas veces con una endeble valla de alambre,

y otras sin protección alguna, hay que tener precaución con los tropiezos y resbalones.

Volvemos a tener muy buenas vistas hacia la Ribeira de Joao Gomes y Funchal.

Llegamos A Curral dos Romeiros y seguimos las indicaciones de los paneles de madera que nos guia para retomar la levada que hemos dejado al principio de la población.

La localizamos poco después de subir unas escaleras y continuamos por zonas de mucha vegetación, cruzando algún que otro barranco. Cerca de 2km después de la población, llegamos a una valla con una puerta, estamos en el lujoso Choupana Hills, un panel nos recuerda que no debemos salirnos de las marcas hechas en la calzada para cruzarla y seguir junto a la levada.

600mts después llegamos a Quinta do Pomar para cruzar de frente una carretera y seguir 350mts mas para volver a cruzar otra, pasando después junto a algunas casas aisladas y pequeños campos de cultivo.
Finalmente volvemos a salir a una estrecha carretera justo enfrente a Hortensia Gardens, un lugar donde podemos hacer una parada y tomarnos un té o una sopa en un entorno relajado y frondoso. Si no queremos entrar allí, cruzamos la calle para seguir por la levada que bordea el recinto.
Vamos adquiriendo diferentes panorámicas de Funchal y cruzamos al cabo de un rato, un par de carreteras en un corto periodo de tiempo.
A 1km después y en un entorno de eucaliptos y abundante vegetación que lo envuelve todo, la levada prosigue por dentro de un túnel. Este aparenta ser un poco claustrofóbico, pero tenemos una alternativa para saltárnoslo. Una senda arranca por la derecha del túnel y asciende por en cima de este.

Poco después, dentro del bosque, seguimos por la derecha en una bifurcación de sendas. Salimos posteriormente a un bar (levada dos Tornos) junto a una carretera que seguimos hacia la izquierda y 150mts después giramos a la derecha por otra calle ancha.
Estamos atentos ya que en 100mts mas nos desviamos a la izquierda por un camino pavimentado que da a una casa. Bajamos por un bonito camino empedrado para cruzar un barranco y encontrarnos de nuevo con la levada que vemos salir por la otra parte del túnel.
Proseguimos entre abundante vegetación y bosque de eucaliptos.

Llegamos después a otro núcleo de población, saliendo a una calle asfaltada donde vemos un restaurante (O Alentejano) y un panel de madera indicándonos la dirección de la levada. Cruzamos la calle para seguir por la levada que encontramos enseguida. Pasamos entre abundantes mimosas y cerca de algunas casas donde tienen plantadas gran variedad de plantas de colores llamativos como las estrelicias, incluso algunos árboles de frutos exóticos.
Mas tarde llegamos a una bifurcación, una pintada en color rojo nos indica, a la izquierda por una escalera empedrada, Camacha, y otra pintada, de frente a 100mts por la levada, túnel. Tomamos la última opción y cruzamos el túnel sin problemas con la ayuda de una linterna, aunque hay que tener un poco de cuidado con los golpes en la cabeza.

Dejamos después la levada que se adentra por otro túnel muy estrecho y cruzamos un pequeño barranco para seguir por senda. Pasamos junto a impresionantes ejemplares de boj.

Volvemos a encontrarnos con la levada en el otro lado del túnel que recorre una bonita zona con gigantescos brezos y hasta algunos alcornoques. Nos cruzamos con la carretera que tomaremos en ascenso hacia la izquierda y disfrutando de vistas hacia la punta de San Lorenzo, nos llevará hasta Camacha en unos 800mts.

DATOS DE LA RUTA

  • Fecha de la excursión: 14-3-2010
  • Tipo de ruta: Ruta lineal
  • Nivel de dificultad: Moderado
  • Longitud: 16,5km
  • Desnivel acumulado de subida: 528mts
  • Desnivel acumulado de bajada:390 metros
  • Tiempo en movimiento: 3h40′
  • Tiempo Total: 4h30′

POR VUESTRA SEGURIDAD ES MUY IMPORTANTE QUE LEAIS ESTO

DATOS, MAPAS, GRÁFICOS Y TRACK

ACERCAMIENTO AL PUNTO DE INICIO
Desde Funchal, en la plaza de la Autonomía, junto al paseo marítimo, debemos coger el autobús metropolitano (amarillo) 20 ó 21 que nos llevará hasta la cercana población de Monte en unos 45 minutos aproximadamente. El autobús para en el inicio de la ruta, en la plaza da Fonte, junto al parque Leite Monteiro.
La vuelta desde Camacha a Funchal, la haremos cogiendo el bus 29 de otra compañía junto a la plaza donde encontramos el restaurante Relogio y la iglesia. No saquéis ida y vuelta en las máquinas expendedoras, porque al cambiar de compañía no os valdrá la vuelta.

Nota: A fecha de hoy, la parada en Funchal ha variado temporalmente por motivos del desastre originado por las fuertes tormentas pasadas. La encontraremos muy cerca de la habitual parada, en la Rua 31 de Janeiro, calle que está conectada de forma perpendicular a la plaza de la Autonomía.

Horarios de la empresa de autobuses

Nota: Aunque no dispongamos de gps, es de gran ayuda clicar en este enlace TRACK DE ACERCAMIENTO para visualizar el recorrido.
Este track corresponde al acercamiento desde el albergue de Funchal hasta la parada del bus.

ANÉCDOTAS Y MOMENTOS DEL DÍA
El primer contacto con la ciudad de Funchal fue de sorpresa para los tres, Ferran, Lute, y yo, Alex. Un impresionante manto de casas cubría todas las laderas montañosas hasta el nivel del mar, donde se ubica el puerto. Aunque todavía les quedaba bastante infraestructura por reparar por motivo del fuerte temporal que arrasó la isla unas semanas antes, en un principio no nos afectaba a nosotros sobre la cuestión de alojamiento y movilidad, otra cosa serían las rutas, incertidumbre que nos tenía un poco inquietos.
Después de esquivar de buena mañana la picaresca de un taxista que se empeñó en que la opción “taxi”, el suyo, sería la mejor, ya que el reciente temporal según él, había generado problemas con los autobuses, bueno…. supongo que ellos defienden lo suyo, aunque tengan que decir algunas mentirijillas. Como digo, después de la primera anécdota callejera, nos dirigimos a tomar un café con leche y el a partir de entonces acostumbrado Bolo de arroz, que no era más que un tipo de magdalena muy compacta de forma cilíndrica que nos dejaba saciados por un buen rato.
Sacando los billetes del bus en un expendedor, todavía continuó nuestra anécdota con el taxista que se acercó para intentar convencernos con una rebajada de precios, desistiendo finalmente ante nuestro poco interés.
Toda la isla es un jardín y nada más comenzar la excursión nos dimos cuenta de la impresionante variedad de flora que hay allí, tipos de plantas que no estamos acostumbrados a ver por aquí y que llaman la atención con sus llamativos colores .
Caminar por levadas es una experiencia poco habitual en otros lugares, pero allí, en Madeira se hace imprescindible si queremos visitar increíbles lugares con un entorno selvático. Nada más pisar los primeros metros de levada, salta el recuerdo de los Nacientes de Marcos y Corderos que hicimos el año pasado en La Palma. En muchos tramos nos encontrábamos con la levada literalmente cubierta por los desprendimientos y corrimientos de las laderas y barrancos, aunque no nos imposibilitaban la continuación. Coches y casas quedaban destrozados en medio de los barrancos, lo que forzosamente te hacía imaginar lo brutal que tuvo que ser aquel día cuando la enfadada naturaleza quiso recuperar su territorio.
En Monte tuvimos la ocasión de ver la calle de los “Cesteros”, grandes carros de cestos con capacidad para dos y tres personas que hábilmente conducen calle abajo por medio de unas especies de esquis, empujados por dos personas expertas en esta curiosa atracción turistica. Pasamos por la calle solitaria a estas horas y los vehículos de mimbre recogidos a un lado de la via, exentos de clientes.
Una parada en Ortensia Gardens, lugar para relajarse y tomar una sopa, aunque un tanto cara, mereció la pena este parentesis para disfrutar del momento rodeados de un exuberante jardín.
Otra parada en un bar de otro pueblo, dió lugar a saborear la cerveza del lugar, La rubia Coral, que a partir de entonces fue nuestro principal refresco. Al finalizar la excursión en Camacha, se hacía necesario rematar tan placentero día con una primera incursión en la gastronomía del lugar. O Rogedor es el restaurante donde fuimos a parar, y por unanimidad, el bacalao con muuucha guarnición fue el plato de los tres, regado con un buen vino portugues. Más que satisfechos salimos en busca del bus que estaba al llegar para devolvernos a Funchal.
Una ruta perfecta para conectar con esta tierra, conocer el entorno de Funchal y mezclarse con su gente.

VIDEO