• RSS
  • Delicious
  • Facebook
  • Twitter

Definitivamente consolidamos nuestro camino junto a los míticos yaks….Solo es posible contemplarlos a estas alturas donde la vida y la muerte encuentra su punto de inflexión.

Un yak de camino a Dingboche

 

INTRODUCCIÓN

Esta 4ª etapa, aunque en total corresponde a la quinta jornada de trekking si contamos el día de aclimatación, viene caracterizada por los últimos bosques de altura que podremos contemplar hasta que de nuevo descendamos. Es el límite entre la vida y la muerte, a partir de aquí el oxígeno se “encarece” sustancialmente. Estos majestuosos bosques de rododendros, alcanzan la friolera de aproximadamente 4200mts de altura, a partir de la cual, disminuye drásticamente la vegetación  quedando en bastas estepas y zonas áridas de piedras y rocas.

La jornada queda  íntegramente dentro del Parque Nacional de Sagarmatha y del mundo del afamado yak, en estas alturas lo podemos ver en gran número, pastando en las laderas de las montañas, en los corrales  o transportando mercancías junto a los híbridos ” Yup Shup“, una mezcla entre yak y vaca.

Jornada algo más larga que la anterior pero de menos desnivel acumulado, aunque hay que tener en cuenta que estamos trabajando cada vez a más altura y el esfuerzo por subir un mismo desnivel queda más acusado.

La primera parte desciende hasta cruzar el río Imja Khola, a partir de allí el ascenso es paulatino junto al río. Pasamos por aldeas pero el número de ellas vemos que desciende paulatinamente conforme avanzamos en las jornadas.

Tendremos la posibilidad de visitar un pequeño monasterio budista en Debuche, para ello nos desviaremos unos metros de nuestro sendero.

 

 

   TODOS LOS CAPÍTULOS

 

 

DESCRIPCIÓN DE LA ETAPA

La travesía en general no necesita de una descripción detallada para realizarla. El camino es bastante evidente, ya que es la vía principal de comunicación entre poblaciones y aldeas del valle, además si hemos contratado una empresa o nos hemos hecho con los servicios de un guía, es lógico pensar que esta descripción a la que hago referencia quede fuera de lugar.

Solo describiré por donde pasamos y lo que veremos en cada una de las etapas.

 

 

Comenzamos en Tengboche, situado en un amplio collado a dos aguas. Este lugar, a parte de sus magníficas vistas, adquiere gran importancia por su gran monasterio budista.

Descendemos hacia el río Imja Khola, tributario del Dudh Koshi Nadi por un magnífico bosque de rododendros gigantes.

 Cruzamos algunos arroyos

El camino, como siempre muy definido y sin complicaciones pasa por algunas aldeas como Shomare, Pangboche o Debuche, en esta última podemos visitar un pequeño monasterio budista.

 En su interior

Los Mani stones no faltan en todo el recorrido, nos recuerdan constantemente junto con otros muchos símbolos, que estamos en tierra profundamente budista

Se hace muy agradable avanzar por estas perfiladas sendas y caminos, siempre  acompañados por los últimos bosques que dejaremos a partir de esta jornada.

Estamos en el hábitat ideal del todo poderoso yak. En estas últimas jornadas donde adquirimos mayor altura, nos toparemos con bastantes de ellos.

El río Imja Khola, baja estrepitoso para unirse finalmente a las aguas del Dudh Koshi Nadi. Pasamos a la parte opuesta del río con la ayuda de un puente.

El constante ascenso lo acompañamos con multitud de simbologías budistas, añadiendo más atractivo al grandioso paisaje. La vegetación, sobre todo los bosques van desapareciendo poco a poco, pero todavía podemos contemplar algunos a una altura aproximada de 4200mts.

Llegamos a Pangboche, la población más grande que pasamos en esta jornada.

Almacenado del combustible biológico una vez secado. Esta especie de tortitas, están hechas de los excrementos de los cuadrúpedos que pastan por la zona, yak, vaca y yup shup. Las recogen, aplastan formando tortas finas para facilitar el secado y pegan en cualquier lugar para secarlos. Esta en una de las muchas muestras que estas gentes tienen como medio de subsistencia.

Vemos a lo lejos la población de Shomare y las grandiosas montañas se alzan para mostrarnos su fuerza, retándonos a ser alcanzadas.

Nos queda descender hasta el nivel del río, donde se juntan las aguas del Imja Khola que hemos llevado hasta ahora y el las del Chola Khola, por el que vendremos después de unos días. A partir de allí comenzaremos a subir la parte más dura del recorrido hasta llegar a Dingboche.

 Vemos la senda de subida

Culminamos la ascensión y aparece en el valle nuestra meta de la jornada, Dingboche.

DATOS DE LA ETAPA
Dificultad: Media-Alta
Longitud: 1o’8km
Desnivel acumulado de subida: 678 mts
Desnivel acumulado de bajada: 213 mts
Tiempo en movimiento: 4h
Tiempo total: 6h30′ (sin contar comida)

 

MAPAS, GRÁFICOS Y TRACK

 

 

 

ANÉCDOTAS Y MOMENTOS DEL DÍA

Nuevamente amanece con nubes cubriendo la parte alta de las cumbres y como de costumbre seguimos intuyendo a primera hora el grandioso panorama que en parte se nos oculta.

No hace demasiado frío y además no nos ha llovido ningún día, así que estamos bastante satisfechos de como se esta desarrollando hasta ahora nuestra aventura.

Cargamos agua en el lodge y solventamos su potabilidad con las pastillas potabilizadoras, el precio de cada litro se estaba poniendo serio por momentos.

Comenzamos nuestra marcha que nos llevó de descenso por un magnífico bosque de gigantes rododendros hasta el río Imja Khola, cruzandolo por un puente que facilita el paso en una zona estrecha y abrupta de su cauce.

Nos encontramos de nuevo con tres amigos catalanes que hemos conocido durante esta travesía, Marta, Ricard y Angels. Esto es lo que tiene este tipo de recorrido en el que te vas encontrando una y otra vez, sueles conectar de una forma que en otros ambientes, como dicen algunos ” ni de coña” soñarías.

Ellos nos adelantan y nos volvemos a encontrar en el pueblo de Shomare para comer, también casualmente en el mismo bar. Desgraciadamente  nuestra amiga Angels del grupo de catalanes se encuentra indispuesta y debe descender, le estaba afectando el dichoso mal de altura y los síntomas no eran nada halagüeños. Sus dos compañeros debían seguir adelante, les quedaba mucho por hacer y un gran reto el que llevaban a sus espaldas, subir al Kala Pattar y días más tarde al Island Peak.

Proseguimos todos juntos para despedirnos de ellos en el cruce de Periche, estábamos seguros que volveríamos a coincidir con ellos en Lobuche un par de días después.

Nuestros guías hacían hincapié en lo especial de este lugar, si pasábamos bien la noche en este pueblo, Dingboche, a 4400mts, tendríamos una buena parte ganada. A partir de aquí nos temíamos que el factor psicológico iba a contar con más protagonismo, aunque nuestra ilusión por llegar hasta el final era una gran barrera que impedía cualquier afán de derrota.

 

   TODOS LOS CAPÍTULOS

 

 

Fotos

 

Video

3 Responses so far.

  1. Angels Castany dice:

    Alex, me ha emocionado que nos nombres, efectivamente, en otro lugar sería difícil, por no decir imposible, conectar como lo hicimos. Como siempre muy buen relato, creo que servirá de mucho a futuros viajeros por aquellas tierras. Besos.

  2. Angels Castany dice:

    Excelente!!!!


  • Vents de muntanya i natura
  • Senderistas Valencianos
  • Acude al gran Encuentro
  • Casiaventurilla en Facebook