SUBIDA AL TOSSAL DE MOLLET POR LA PEDRERA DEL FRARE

Una alternativa más montañera en la sierra de Borriol

Sierra de Borriol
Junto al arco de piedra, nos asomamos a la cara norte del Tossal de Mollet, donde los cortados se desploman con un perfil abrupto y vertiginoso, dibujando un espectacular escenario de verticalidad que nos invita a detenernos y contemplar la grandiosidad del entorno.

INTRODUCCIÓN

Después de muchos años, volvemos a la sierra de Borriol, también conocida como sierra de Moró, en la comarca castellonense de la Plana Alta, para ascender al punto más alto del Tossal de Mollet (703mts), una de las cimas más representativas de este entorno montañoso. En esta ocasión, lo hacemos con una alternativa diferente y bastante más exigente que las rutas habituales, buscando una vertiente más aventurera y montañera, especialmente interesante para quienes gustan de descubrir itinerarios menos convencionales.

El recorrido comienza en las inmediaciones de la ermita de Sant Miquel, desde donde nos adentraremos en un paisaje dominado por extensas pinadas, carrascales y un relieve que, a pesar de su cercanía a la costa, presenta rincones agrestes y sorprendentes. Nos encontramos dentro del Paraje Natural Municipal del Mollet, un espacio protegido situado en el término municipal de Sant Joan de Moró, declarado en 2008 y que cuenta con una superficie aproximada de 114 hectáreas. Este enclave destaca por sus valores paisajísticos, ecológicos e histórico-culturales, donde sobresalen las formaciones de areniscas rojizas, la vegetación mediterránea y los vestigios de antiguos asentamientos y aprovechamientos tradicionales.

La ruta combina tramos de pistas forestales, caminos y senderos bien definidos con otros más difusos, menos evidentes y de orientación más comprometida. Parte del itinerario coincide con sectores del PR-CV 460, R2 el Mollet, así como con tramos del GR 33, Sender de la Lluna Plena, que atraviesa estas montañas enlazando diferentes poblaciones y parajes de la provincia de Castellón. No obstante, conviene tener presente que nuestra propuesta se aparta de los trazados más habituales para buscar alternativas más exigentes, por lo que no debemos confiar exclusivamente en las marcas de los senderos homologados, ya que estos forman solo una parte del recorrido total.

Uno de los principales atractivos y, al mismo tiempo, el tramo más comprometido de la jornada, será el ascenso por la pedrera del Frare. Este sector, de terreno incómodo e irregular, supone un considerable esfuerzo físico y requiere cierta soltura montañera, especialmente a la hora de progresar por la piedra suelta y buscar los pasos más adecuados. Una subida que aporta un carácter mucho más aventurero a la excursión y que eleva notablemente su dificultad técnica respecto a las alternativas más convencionales.

Durante el recorrido también podremos encontrar algunos elementos de interés relacionados con el patrimonio rural y tradicional de la zona, como antiguas carboneras, cavidades y construcciones vinculadas al aprovechamiento de los recursos naturales. En cuanto a los puntos de agua, el itinerario pasa por algunos enclaves en los que hay posibilidad de encontrar agua, no obstante, no nos servirán para el consumo, por lo que es necesario llevar suficiente agua para toda la jornada.

No tanto por el desnivel acumulado positivo de unos 563 metros, según los datos de Wikiloc, como por las fuertes rampas a superar, algunas de ellas mantenidas y de considerable intensidad; esta propuesta exige una buena condición física. A ello se suma la dificultad técnica de ciertos sectores, especialmente la pedrera del Frare, los senderos menos definidos y algunos tramos de descenso que pueden resultar incómodos o resbaladizos.

En definitiva, estamos ante una alternativa más montañera y aventurera para conocer el Tossal de Mollet, que se aleja de las rutas más clásicas para ofrecernos una experiencia diferente en la sierra de Borriol. Una excursión recomendable únicamente para senderistas habituados a desenvolverse por terrenos agrestes, con buena condición física, experiencia en montaña y capacidad para orientarse en sectores donde la traza del sendero puede perder definición.

Gracias a nuestro compañero Jose Perdido, por proponer esta alternativa que fuimos elaborando y descubriendo sobre el terreno.

Resumen de los aspectos importantes del recorrido

Dificultad Técnica

  • Pasos Técnicos: El ascenso por la pedrera del Frare es el sector más comprometido del recorrido, tanto por la inclinación como por la irregularidad y movilidad del terreno. Requiere desenvolverse con soltura en este tipo de superficies, buscando los pasos más adecuados. También encontramos senderos poco definidos y algunos descensos pronunciados que pueden incrementar la dificultad.
  • Equipamiento de Apoyo: No es imprescindible material específico de escalada, aunque los bastones pueden resultar útiles en buena parte del recorrido. Como siempre, unas botas o zapatillas de treking con buen agarre y ropa adecuada para esta actividad, son más que recomendable.
  • Terreno y recomendaciones: Alternamos pistas, caminos y senderos bien definidos con otros más difusos y sectores de piedra suelta. Es una ruta que requiere experiencia montañera, buena orientación y atención constante, especialmente en la pedrera y los tramos de descenso más incómodos. Evitar el recorrido con terreno mojado.

Esfuerzo

  • – Ascensos Exigentes: Con un desnivel acumulado de subida de unos 563mts, según los datos actualizados de Wikiloc, el recorrido presenta una exigencia física más bien alta, especialmente por algunos ascensos de considerable intensidad. Destaca la subida por la pedrera del Frare, donde la pendiente y la irregularidad del terreno incrementan notablemente el esfuerzo.
  • – Explosividad: La pedrera del Frare concentra buena parte de la exigencia física y técnica de la ruta, con una subida que puede resultar explosiva por su pendiente y la dificultad de progresar sobre piedra suelta. El resto del itinerario combina subidas y bajadas que requieren mantener una buena condición física.

Puntos Destacados

  • Ascenso al Tossal de Mollet por una alternativa más montañera y aventurera.
  • La pedrera del Frare, uno de los sectores más exigentes y atractivos del recorrido.
  • Entorno natural del Paraje Natural Municipal del Mollet.
  • Paisajes de la sierra de Borriol o de Moró, con su característico relieve mediterráneo.
  • Elementos de interés etnográfico, como antiguas carboneras y el Pou del Mollet.
  • Paso por la Font de la Solana.

El itinerario:

Inicio en la Ermita de San Miguel – Pedrera – El Frare – Conexión con PR-CV 460 – Tramo ida y vuelta a Carbonera y Cova del Forcat – Tossal de Mollet – Arco de piedra – Collado de Mollet – Mas de Panadero – Pou de Mollet – Camí de la Serra – Camí de Sant Miquel – Cormo del Portell – Camí del Portell – Mas de Roc – Ermita de Sant Vicent – Camí de Mollet – Barranco del Molí del Roig – Font de la Solana – Coll de les Saleres – Final en la Ermita de San Miguel

DESCRIPCIÓN DE LA RUTA EN FOTOS

 Ermita de Sant Miquel en Sant Joan de Moro
Iniciamos la ruta junto a la ermita de Sant Miquel, tomando el camino que pasa por delante de la fachada de la ermita en dirección norte. Pronto alcanzamos el primer desvío a la derecha para subir por un camino, donde abandonamos la dirección inicial para comenzar a ganar altura progresivamente por una traza que discurre entre bosque de pinos.
Subiendo por una larga pedrera
Unos 600mts después, nos encontramos a la izquierda con una empinada pedrera. Aquí dejamos el camino para afrontar el sector más exigente de toda la excursión. Nos introducimos en la pedrera del Frare, donde el terreno cambia radicalmente y comenzamos a progresar sobre un manto de piedras sueltas, siguiendo unos hitos y buscando los pasos más cómodos y estables. Aunque parezca lo contrario, en el mapa topográfico de OpenTopoMap, queda reflejado este «sendero». La pendiente se acentúa progresivamente y el avance se hace bastante más lento que en un sendero convencional. Aquí es donde debemos emplear buena parte de nuestro esfuerzo y mantener la atención en cada paso, puesto que la inestabilidad de las piedras puede provocar resbalones y pequeños desplazamientos del terreno. No es un tramo recomendable para quienes no estén habituados a este tipo de progresión montañera.
El Frare de Sant Miquel
No consiste en subir directamente toda la pedrera que vemos desde la pista hasta arriba, ya que unos 100mts después, los hitos nos envían hacia la izquierda, dejando este sector de la pedrera y entrando después en otro. La precaria subida, que parece no acabar nunca, nos conduce hasta El Frare de Sant Miquel, de Mollet, o simplemente El Frare, un monolito rocoso que destaca por su particular morfología y que además esta pintado de blanco, destacando desde lejos sobre la vertiente oeste del Mollet. Nos encontramos ya a una altitud considerablemente superior a la del inicio, después de haber superado buena parte del tramo más incómodo de la pedrera, pero todavía nos queda un tramo con fuerte inclinación.
Sendero poco definido en el bosque
Seguimos ascendiendo y alcanzamos un cruce de sendas que tomamos por la derecha, dejando definitivamente atrás el sector más pedregoso. Muy poco después, nos encontramos con el trazado más definido del PR-CV 460 y como alternativa opcional de ida y vuelta, podemos descender para visitar los vestigios de una carbonera y poco más abajo, la Cova del Forcat, un abrigo en el rodeno utilizado como aprisco.
Restos de una carbonera
Restos de una carbonera en el trazado del PR-CV 460
Cova del Forcat
Cova del Forcat, también en el sendero PR-CV 460. Desde aquí, volvemos para continuar nuestro recorrido, aunque el sendero continúa descendiendo para dar la vuelta al Mollet, sin ascender hasta su cima y llegar al collado de Mollet, donde también coincidiremos en nuestra propuesta original después del ascenso.
panel con información sobre un yacimiento arqueológico del Mollet.
Desde la Cova del Forcat, desandamos nuestros pasos por el PR para afrontar el último tramo de ascenso al Mollet, desviándonos a la izquierda en otro cruce de senderos para lograr la cima, encontrándonos allí con un poste con la señalización de este itinerario senderista. Justo al lado de este poste con paletas del PR-CV 460, también vemos un pequeño panel con información sobre un yacimiento arqueológico del Mollet.
Yacimiento del Mollet
Según reza en el panel: El yacimiento arqueológico del Mollet, situado en la cima del monte del mismo nombre, está rodeado de piedras areniscas del Triásico y vegetación de pinos y bosque bajo. Fue excavado en la década de 1970 por los arqueólogos André Bazzana y Pierre Guichard, quienes lo estudiaron en 1977, situándolo en la época altomedieval, entre los siglos VII y VIII.
El conjunto arqueológico consta de tres zonas diferenciadas:
– Poblado abierto: formado por varias decenas de casas, algunas de unos 20 × 20 metros y planta rectangular. Construidas con piedra seca, presentan muros trazados a soga, ángulos reforzados y puertas con grandes bloques desbastados.
– Zona superior: con edificaciones que dominan el poblado, a modo de acrópolis triangular. En sus extremos se encuentran estructuras que parecen torres y una cisterna.
– Castrum: recinto rectangular independiente, de unos 70 × 35 metros, reforzado por bastiones aproximadamente cuadrados. Sus muros alcanzaban unos 2 metros de anchura.
Vistas desde el Tossal de Mollet
Todavía no estamos en el punto más alto del Tossal de Mollet, así que vamos a realizar un tramo de ida y vuelta hasta aquí para conocer toda esta parte alta. Por sendero menos definido y sin la señalización blanco-amarillo del PR, continuamos hasta el punto más alto del Tossal de Mollet, donde encontramos una magnífica panorámica del entorno montañoso y de las tierras castellonenses. Desde esta posición elevada podemos apreciar mejor el relieve de la sierra de Borriol o de Moró, con sus alineaciones montañosas, barrancos y abruptos resaltes rocosos.

Es un buen lugar para detenernos unos minutos, recuperar fuerzas y disfrutar del paisaje antes de afrontar el siguiente sector de esta parte alta antes de volver, que nos llevará por una vertiente diferente de la montaña.
Vistas hacia una ventana natural en la roca
Continuamos avanzando por este sendero a veces no tan claro, visualizando el siguiente punto de interés al que vamos a descender con cierta dificultad; se trata de una curiosa formación rocosa, a modo de ventana o arco natural.

Bajamos por una senda agreste
Poco después, y antes de sobrepasar el arco/ventana, vemos rastros tímidos de senda, que nos invita a descender en busca de la ladera izquierda del arco natural, tomando una tímida y escalonada senda que inicia el descenso por una vertiente más abrupta. Salvado este último tramo, por fin alcanzamos el Arco de piedra, una curiosa formación rocosa que añade un atractivo paisajístico muy particular a este tramo.
Ventana de roca en la sierra de Borriol
Junto a ella, merece la pena detenerse para contemplar la cara norte del Tossal de Mollet, donde los cortados rocosos muestran un perfil abrupto y escarpado, con paredes que se desploman sobre las laderas inferiores (foto de portada).
Bajando del Tossal de Mollet
Reanudamos la marcha por la misma senda hasta el poste del PR-CV 460 y continuamos descendiendo con sus marcas blancas-amarillas. Ahora la senda rodea la cara sureste del Mollet, haciéndolo en algún tramo con fuerte bajada. Aquí el sendero pierde altura con decisión, atravesando un terreno irregular donde conviene extremar las precauciones. La pendiente, junto con la presencia de piedra suelta y algunos pasos incómodos, exige controlar bien los apoyos, especialmente si el terreno está húmedo.
Pou de Mollet en la sierra de Borriol
El descenso nos conduce finalmente hasta el Coll del Mollet, donde tomaremos recto el camino asfaltado (Camí de la Serra). Aquí el PR-CV 460 tiene el punto de unión de su trazado en ocho, así que cualquiera de las cuatro direcciones del cruce, están dentro de este itinerario señalizado, pero como decimos, nosotros optamos por la pista de enfrente, pasando por un cruce cerca del mas de Panadero (Panero o Paneret, según mapas topográficos), donde nos unimos al GR 33. Dejando de lado el mas de Panadero, alcanzamos pronto el Pou de Mollet, una construcción vinculada al aprovechamiento y almacenamiento del agua, que constituye otro de los puntos de interés etnográfico de la jornada. Nos encontramos en una zona de transición entre las laderas montañosas y los terrenos de menor altitud, donde el paisaje comienza a mostrar un carácter algo más humanizado.
Sendero entre campos de olivos
Retomamos la marcha con los dos itinerarios senderistas solapados y a 100mts nos desviamos a la derecha en ascenso, donde iniciamos una nueva remontada con ambos itinerarios, todavía cogidos de la mano. Aunque no alcanza, ni por asomo la intensidad de la pedrera del Frare, esta subida supone un pequeño esfuerzo añadido después de los anteriores ascensos y descensos.
1Km más adelante volvemos a ascender, esta vez por la Izquierda. Aquí dejamos de seguir el PR-CV 460 y nos quedamos con el GR 33 que se adentra por el Camí de Sant Miquel, aunque en 100mts dejaremos tanto el camino como el trazado señalizado del GR 33, para tomar un sendero a la derecha que se adentra entre campos de olivos. La vegetación forestal deja paso a un paisaje más agrícola, con antiguos campos de olivos que reflejan la relación tradicional de estas montañas con los aprovechamientos rurales.
Mas de Roc en el PR-CV 460
Seguimos por esta senda que asciende casi sin darnos cuenta al Cormo del Portell, para enlazar después con una pista que abordamos por la derecha.
200mts más adelante, nos volvemos a encontrar y a unirnos al PR-CV 460. Dejamos la pista para descender por una senda a la izquierda, que nos conduce hacia el entorno del Mas de Roc con el itinerario señalizado. Una construcción rural que forma parte del patrimonio tradicional de este entorno. Su presencia nos recuerda la antigua ocupación de estas laderas y el aprovechamiento de sus recursos, en un paisaje donde todavía podemos reconocer las huellas de aquella actividad.

Ermita de Sant Vicent en la sierra de Borriol
Continuamos descendiendo hasta alcanzar la ermita de Sant Vicent, otro de los puntos de referencia de la jornada. Desde allí vemos la vertiente del Tossal de Mollet por la que hemos bajado. Este lugar constituye un enclave destacado dentro del Paraje Natural Municipal del Mollet y está estrechamente vinculado al itinerario homologado PR-CV 460, que tiene aquí uno de sus puntos de referencia.
Sendero de bajada con fuerte desnivel
Desde la ermita seguimos por la pista, ya sin la señalización homologada del PR-CV 460, para continuar recto por la pista, pasados unos 500mts. La pista, más adelante hace una larga lazada, pero en nuestro caso, para evitarla, descendemos por un sendero que encontramos a la derecha, pasados unos 100mts del anterior cruce de pistas. Este sendero desciende con fuerte desnivel, con firme en mal estado, así que hay que tener precaución y apoyar bien pies y bastones.

Comenzamos a subir por senda junto a la fuente de la Solana
Al finalizar la bajada alcanzamos una pista asfaltada que seguimos por la derecha durante un corto tramo antes de tomar la siguiente desviación por senda en ascenso, justo en el paraje con mesas y bancos donde se esconde la fuente de la Solana, un manantial que fluye en el cauce enmarañado del barranc del Molí del Roig.
Desde la Font de la Solana todavía nos queda afrontar una última subida de cierta entidad antes de regresar al punto de partida.
Seguimos el recorrido hasta alcanzar un desvío a la derecha, alcanzando poco después el Coll de Les Saleres, donde tomaremos la senda de la izquierda en descenso para continuar hacia el punto de inicio en la ermita de Sant Miquel.

DATOS DE LA RUTA

  • Fecha de la excursión:  3-11-2026
  • Tipo de ruta: Ruta circular con ascensión
  • Nivel de dificultad: Alto-Muy Alto
  • Longitud: 11’3km
  • Desnivel acumulado de subida: 563mts
  • Desnivel acumulado de bajada: 563mts
  • Tiempo Total: 4h40′
  • Tiempo en movimiento: 4h15′
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Resumen según el método MIDE

El método MIDE (Método de Información de Excursiones) permite valorar la dificultad física y técnica de forma objetiva. El método puntúa del 1 al 5 (siendo 1 lo más fácil y 5 lo más difícil)

Método MIDE

Valoración general: Ruta de dificultad Alta, especialmente por la combinación de exigencia física y técnica. No es una alternativa recomendable para senderistas ocasionales o personas sin experiencia en terrenos montañosos irregulares.

Parámetro MIDEValorDescripción
Severidad del medio natural3Exposición moderada en algunos sectores, especialmente en la pedrera del Frare y determinados descensos. Terreno irregular y posibilidad de resbalones.
Orientación en el itinerario3Alternancia de senderos definidos con otros menos evidentes. Conviene llevar GPS o cartografía y estar habituado a orientarse en montaña.
Dificultad en el desplazamiento4La pedrera del Frare, los sectores de piedra suelta y algunos tramos de descenso incrementan notablemente la dificultad de progresión.
Cantidad de esfuerzo necesario4Desnivel acumulado positivo de 563mts, con algunos ascensos exigentes y tramos de intensidad considerable. Requiere una condición física adecuada.

ACERCAMIENTO AL PUNTO DE INICIO

Con Google Maps, podéis ver la ubicación y calcular el acercamiento al punto de inicio de esta ruta excursionista en la sierra de Borriol, que encontramos en la ermita de san Miguel.

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