Si quieres disfrutar de una jornada de cinco estrellas, esta alternativa no te defraudará.

 El Pellejero desde el Alto del Cate

Extraordinaria y emocionante jornada se senderismo en la sierra de Gudar (Teruel). Este recorrido de trazado totalmente circular y posiblemente con más del 95% por senda, parte desde la preciosa y aislada Castelvispal, pedanía de Linares de Mora. Recorre parajes increíbles de  frondoso y húmedo ambiente del estrecho valle que forma aquí el río Linares, para ascender después a dos de los altos de la zona, que nos dejarán casi sin aliento, no tanto por el esfuerzo necesario para lograr sus cimas como por el que nos ocasionará al observar las increíbles vistas que se nos ofrecen desde allí. Estos son el alto del Cate, con 1551mts y el Pellejero con 1611mts de altura sobre el nivel del mar. Tendremos la opción también de acercarnos hasta Puertomingalvo, una bonita localidad monumental, en la que disfrutaremos de su aspecto medieval e incluso comer en alguno de sus recomendables restaurantes.

El trazado aprovecha básicamente dos PR de la zona, parte del que va desde Linares de Mora hasta Puertomingalvo y el PRTE31 que unen Castelvispal y Puertomingalvo. También transitamos por sendas en las que no disponemos de marcas homologadas pero si observamos algunas pintadas a modo de flechas azules. El ascenso al alto del Cate puede ser opcional, aunque muy recomendable por las vistas que nos ofrece desde su atalaya. Este ascenso queda totalmente fuera de senda o camino, con lo que deberemos buscar la mejor forma de subir entre un terreno bastante practicable.

Solo disponemos de una fuente en nuestro camino (fuente de la Juncosa), eso si no decidimos acercarnos hasta Puertomingalvo, que supondría aproximadamente unos 2km  extras entre ida y vuelta por el mismo camino.

En definitiva, un recorrido de altísima calidad senderista- excursionista, en la que es aconsejable estar al menos, mínimamente preparado físicamente.

  • El itinerario:

Castelvispal – Cañón del río Linares – Alto del Cate – Alto del Pellejero – Opción Puertomingalvo – Fuente la Juncosa – Castelvispal.

Iniciamos nuestra jornada senderista desde la plaza de la iglesia de Castelvispal, (ver acercamiento al punto de inicio).

Cruzamos todo el pequeño núcleo de casas por la calle principal, para salir de él y ascender hasta la primera curva de la carretera por donde hemos venido en coche. Allí nos desviamos por la derecha en busca de una senda en la que vemos de vez en cuando una pintada azul a modo de flecha.

Carrascas jóvenes nos acompañan en el camino, mientras disfrutamos de muy buenas vistas hacia Castelvispal.

La preciosa senda se adentra cada vez más en el estrecho valle que ha labrado a su paso el río. Paredes de rocas y bosques son la tónica de este mágico entorno por donde muy a bajo de nosotros, vemos y oímos discurrir al artífice de tan grandioso espectáculo, el río Linares.

Sin equivocación posible, descendemos paulatinamente para cruzar primero un largo bancal y descender finalmente al río que cruzamos con equilibrio mediante unas escasas piedras. La crecida del río puede hacer que tengamos que descalzarnos para cruzarlo.

Llegamos de inmediato a unas masías,  a las que accedemos mediante una precaria pasarela de madera que facilita nuestro paso en el momento de cruzar el arroyo del barranco del Rebollar. El entorno es de ensueño y la paz se respira en cada rincón.

Debemos dirigirnos ahora en ascenso hasta alcanzar otra masía que hemos localizado en la parte alta de la loma donde están situadas las primeras masías.

Para ello nada más cruzar la pasarela, debemos seguir la dirección de la flecha azul que nos dirige hacia la izquierda para ascender por un sendero que se asoma por un momento hacia el curso del río Linares en dirección a Linares de Mora y luego cambia hacia la derecha para seguir por intuición algunos rasgos de sendas hechas por los animales hasta alcanzar definitivamente esta construcción.

Rebasamos la masía por la izquierda y enlazamos con una pista que seguimos muy pocos metros en ascenso, para desviarnos enseguida hacia la izquierda tomando un camino poco definido que parte desde aquí. Una vez dentro del camino, volvemos a desviarnos enseguida a la derecha para ascender suavemente, optando poco después por esta misma vía que tiende a ir hacia la izquierda, dejando de lado un senderillo que traza más directa la dirección final a seguir. Poco más adelante nos unimos a la derecha con un sendero delimitado con piedras en algún tramo  que nos conduce por un pequeño bosque de carrascas.

La  bonita senda que seguimos siempre buscando la derecha, se topa más adelante con un camino que seguimos de nuevo en este mismo sentido.

Caminamos un trecho por ella y en suave ascenso va difuminando su trazado hasta que apenas se perfila, aunque queda claro su seguimiento entre algunas retamas.

Vemos aparecer una de las paredes del barranco del Reguero, a la vez que llegamos a un campo delimitado por una alambrada. El camino gira en ese momento hacia la izquierda pero nosotros lo dejamos y seguimos hacia la derecha junto a esta valla. Pronto terminamos de recorrer este campo y ascendemos a un sendero que encontramos después de unos alambres que debemos saltar. Vemos marcas blanco-amarillo, estamos en el PR que unen las poblaciones de Linares de Mora y Puertomingalvo.

Seguimos fielmente la señalización del PR que cruza el curso del estrecho barranco de la Penilla.

Este a su vez y poco más abajo se encuentra con el barranco del Reguero, momento en que pararemos y nos acercaremos prudencialmente hasta el filo de sus cortadas paredes para contemplar un bonito espectáculo de la naturaleza.

Constantes vistas hacia el estrecho valle del Linares, hacen las delicias de cualquier senderista.

Frente a nosotros tenemos la masía del Rebollar de Abajo y detrás una ladera totalmente colmada de robles.

No llegamos a esta masía y descendemos por el camino entre muros dejando esta a nuestra izquierda para estar atentos al desvío que toma el PR hacia la izquierda y desciende en muy poco hasta el barranco del Rebollar para cruzarlo y a continuación ascender en sentido sur (derecha) y paulatinamente recorriendo el bosque de pinos y más tarde una zona de jóvenes carrascas.

Disfrutamos de magníficas vistas hacia el Alto del Cate, una sobresaliente atalaya con sus faldas pobladas de pinos.

Dejamos la masía del Romo a nuestra izquierda para seguir ascendiendo entre escasa vegetación, donde sin senda visible, estaremos atentos a la señalización del PR y algunas fitas hasta llegar a una pista.

Allí tenemos dos opciones, una seguir por el PR para ascender hasta el Pellejero pasando por el área recreativa de la Fuente de la Penilla, pero sin ascender al Alto del Cate, o dejar la señalización para intentar el ascenso a esta magnífica atalaya. En nuestro caso elegimos dejar el PR y seguir la pista por la derecha siguiendo la linea de una valla. Terminamos de recorrer el perímetro de esta valla y dejamos la pista para ascender por camino hacia la izquierda.

Antes de volver a descender debemos pensar en subir definitivamente hacia la derecha en busca del Alto. Sin camino por el que seguir, trazaremos el mejor camino según nuestro criterio. Las vistas bien merecen el moderado esfuerzo que hemos hecho.

Momento en el que decidimos dejar el camino para ascender al Alto del Cate.

Mirando hacia atrás vemos la sierra de las Ampolas.

Aparece el Peñagolosa

Subimos sin sendero visible

Antes de llegar a lo más alto ya disponemos de estas vistas.

Desde la cima

Descendemos ahora hacia el Este para llegar a un collado totalmente emboscado. Siempre sin sendero, avanzaremos sin mayor dificultad, buscando poco a poco la derecha en ascenso hasta culminar en lo más alto del cerro, donde volvemos a quedarnos ensimismados con la belleza del lugar.

Claramente tenemos a tiro el próximo alto, el del Pellejero, punto más elevado de la jornada  en el que divisamos un gran montículo de piedras justo en su vértice. Claramente vemos también la dirección a seguir, nos topamos de repente con las marcas amarillo-blanco del PR que habíamos dejado anteriormente y que nos guían por toda la parte alta de este amplio collado rocoso.

Atravesamos una zona de bosque de pinos para terminar en lo más alto.

Continuamos con señalización de PR que fielmente seguimos en descenso hacia el Este, con la bonita población de Puertomingalvo a la vista, sobresaliendo a distancia tras él, el imponente Peñagolosa.

Por camino amplio llegamos a la masía del Collado, aquí volvemos a disponer de otra alternativa, en este caso tenemos la posibilidad de acercarnos hasta Puertomingalvo, para ello tendremos en cuenta que añadiremos aproximadamente unos 2km más a la ruta sumando la ida y la vuelta por el mismo camino.

En la masía del Collado, giramos a la derecha para salir a un camino, encontrando otras marcas blanco-amarillas, pero estas son del PRTE31 que nos conducirá hasta Castelvispal. Pronto dejamos la pista junto a un poste de señalización del PR con indicación de la fuente Pedro María. Aquí descendemos por una senda que encontramos por la derecha.

El prolongado descenso transita por una magnífica senda junto a paredes rocosas de formas llamativas.

Por supuesto no faltarán las imponentes vistas hacia el valle del río Linares y las de las paredes del Pellejero desde su base, ya que el sendero discurre bajo de él.

Llegamos a salir a una pista donde se encuentra la masía de la Juncosa, en sus inmediaciones se halla la fuente del mismo nombre.

Masía de la Juncosa de Abajo

Fuente de la Juncosa

Ya transcurridos buena parte de la jornada, la senda conecta varias veces con una pista, evitando varios tramos de esta hasta que definitivamente descendemos por ella durante 900mts aproximadamente para salirnos de esta y cruzar el puente sobre el río Linares.

Ya solo queda ascender hasta Castelvispal que lo tenemos muy cerca, aunque la última subida…..

 

  • Fecha de la excursión: 21-4-2012
  • Tipo de ruta: Ruta circular
  • Nivel de dificultad: Moderado-Alto
  • Longitud: 17’7km
  • Desnivel acumulado de subida: 1023mts
  • Desnivel acumulado de bajada: 1023mts
  • Tiempo en movimiento: 5h30′
  • Tiempo Total: 7h15′
  • POR VUESTRA SEGURIDAD ES MUY IMPORTANTE QUE LEAIS ESTO
Descargate el track de la ruta              Clica en el gráfico


Podéis ver con Google Maps el acercamiento con coche desde la autovía Mudéjar A23, al punto de inicio de la ruta en la plaza de la iglesia de Castelvispal.


Ver Castelvispal en un mapa más grande

Volvemos a esta sierra que nos tiene hechizados, pero en esta ocasión tenía en mente inspeccionar unos senderos que intuía, iban a ser espectaculares para utilizarlos en una inminente travesía de fin de semana que se esta preparando en el grupo.

Ximo, Pepe y yo quedamos como siempre a la misma hora y con parada obligada en Barracas para el café que nos pone las pilas, terminamos aparcando el coche donde siempre cuando vamos a Castelvispal, en la plaza de la iglesia. También como siempre y junto a su añeja torre campanario, solitaria esperaba nuestra llegada con el gusanillo aventurero como cuarto elemento del grupo, ese individuo necesario que siempre invitamos en nuestros desplazamientos y que sin ocupar plaza, asegura siempre una jornada senderista de buen rollo  incluso desde antes de comenzar el ineludiblemente trasiego del preparativo. Desde la misma plaza ya podíamos divisar parte de la zona a transitar, lo más alto, lo más duro….Lo más imponente, el Alto del Cate y su vertiginoso recorrido hasta el más alto de los altos, el Pellejero, ¡¡¡¡Bestial!!!!.

Fotos