Una de las rutas más fáciles y sorprendentes para descubrir Doñana por libre

INTRODUCCIÓN
El Sendero del Charco de la Boca (muchas veces llamado popularmente «Balsa de la Boca»), es una de las rutas más recomendables y accesibles para conocer Doñana por libre. Se encuentra junto al Centro de Visitantes de La Rocina, entre El Rocío y Matalascañas, en pleno entorno del Parque Nacional de Doñana.
El sendero parte del Centro de Visitantes de La Rocina y atraviesa varios de los ambientes más representativos de Doñana en muy poca distancia: pinares de pino piñonero, bosques de ribera, carrizales y zonas húmedas asociadas al Arroyo de la Rocina.
Uno de sus mayores atractivos son las pasarelas de madera y los observatorios de aves. Desde ellos es posible contemplar especies como garzas, espátulas, ánades, fochas, cigüeñas y, en épocas favorables de inundación, una enorme diversidad de aves acuáticas.
La ruta también permite conocer la Algaida del Carrizal, una zona húmeda dominada por sauces y carrizos que ofrece una imagen muy distinta a la de las famosas marismas abiertas de Doñana.
El sendero discurre por el tramo final del Arroyo de la Rocina, uno de los principales aportes de agua a las marismas de Doñana. El llamado «Charco de la Boca» es el humedal donde el arroyo se ensancha antes de alimentar el complejo marismeño, convirtiéndose en un lugar privilegiado para la observación de fauna.
Se trata de una ruta circular muy sencilla, con una distancia de entre 3,8 y 4,4 kilómetros según el recorrido elegido. Presenta un desnivel prácticamente inexistente y puede completarse en aproximadamente entre una hora y una hora y media. Su baja dificultad la convierte en una opción ideal para familias y senderistas ocasionales, aunque es recomendable realizarla sin prisas para disfrutar de la observación de la fauna y del entorno natural.
Dificultad y Esfuerzo:
- Esfuerzo Físico: Mínimo. No hay cuestas pronunciadas, ni pendientes rompepiernas, ni terreno técnico donde puedas tropezar fácilmente. Las pasarelas de madera facilitan enormemente el tránsito.
- Dificultad técnica: Ninguna. Es una ruta perfectamente señalizada y delimitada de la que es imposible perderse.
Recomendación:
Si te alojas en El Rocío, intenta hacerlo al amanecer o al atardecer. La luz es espectacular, hay más actividad de aves y el ambiente resulta mucho más auténtico. Llevar prismáticos marca una gran diferencia en esta ruta.
Además, puedes combinarla fácilmente con la visita a la aldea de El Rocío y con el sendero del Acebrón, que ofrece un paisaje muy diferente dentro del mismo entorno de Doñana.
Tabla tramos del recorrido
| Tramo del Recorrido | Tipo de Piso | Esfuerzo | Paisaje Destacado |
| Inicio – Centro de Visitantes de La Rocina | Tierra compacta y accesos acondicionados | Muy bajo (Llano, inicio de adaptación) | Punto de partida, entorno de recepción y primeros pinos. |
| Centro de Visitantes – Observatorio Espátula (0.4 km) | Pasarelas de madera y senderos delimitados | Bajo (Prácticamente llano) | Primeras vistas al humedal, observación de aves acuáticas (espátulas, garzas). |
| Observatorio Espátula – Algaida del Carrizal (0.7 km) | Pasarelas de madera sobre terreno húmedo | Bajo | Zona húmeda densa y cerrada, dominada por sauces, carrizos y vegetación de ribera. |
| Algaida del Carrizal – Observatorio El Paraguas (1.0 km) | Pasarelas de madera | Bajo | Ensanche del Arroyo de la Rocina, vista panorámica del humedal y avistamiento de fauna. |
| Observatorio El Paraguas – Pinares de la Rocina | Tierra/arena con pasarelas intermitentes | Bajo (Desnivel mínimo, ~14m de altitud) | Bosque clásico de pino piñonero característico del entorno seco de Doñana. |
| Pinares de la Rocina – Algaida del Meloncillo | Pasarelas de madera y sendero natural | Bajo | Transición de bosque a zona húmeda, paneles informativos de huellas de animales. |
| Algaida del Meloncillo – Observatorio Pato Cuchara (1.9 km) | Pasarelas de madera | Bajo | Puntos limpios de observación hacia el curso de agua; avistamiento de ánades y cigüeñas. |
| Observatorio Pato Cuchara – Observatorio Cerceta Carretona (2.5 km) | Pasarelas de madera | Bajo | Tramo final del Arroyo de la Rocina antes de abrirse a la marisma, alta densidad de aves. |
| Regreso: Cerceta Carretona – Centro de Visitantes. Cierre Circular. (4.4 km) | Senda de tierra y pasarelas de madera | Bajo (Paseo constante y llano) | Últimas vistas de los carrizales y vuelta al pinar original. |
El itinerario:
Inicio en el Parking del Centro de Visitantes de la Rocina – Observatorio Espatula – Algaida del Carrizal 1 – Observatorio El Paraguas – Pinares de la Rocina – Algaida del Meloncillo – Información huellas animales – Observatorio Pato Cuchara – Algaida del Carrizal 2 – Final en el Parking del Centro de Visitantes de la Rocina
DESCRIPCIÓN DE LA RUTA EN FOTOS







La Algaida del Carrizal constituye uno de los rincones más singulares, húmedos y ricos en biodiversidad del entorno de Doñana. Este frondoso corredor verde acompaña al arroyo de La Rocina y ofrece una magnífica muestra de los ecosistemas de ribera que caracterizan este espacio natural único.
La palabra algaida procede del árabe al-gáydah, término que hace referencia a un bosque o paraje cubierto por una vegetación densa y exuberante. En Andalucía, esta denominación se ha conservado para describir áreas donde la naturaleza crece de forma especialmente frondosa. En el caso de la Algaida del Carrizal, se trata de una zona húmeda asociada a un brazo secundario del arroyo de La Rocina, donde prosperan extensos carrizales, eneas y otras especies vegetales adaptadas a los terrenos permanentemente encharcados.
La presencia constante de agua ha favorecido la formación de suelos húmedos y turbosos, creando un hábitat ideal para una gran variedad de fauna. Entre la vegetación encuentran refugio numerosas aves acuáticas y forestales, anfibios como ranas y sapos, reptiles e infinidad de insectos que desempeñan un papel fundamental en el equilibrio ecológico del ecosistema. No es raro observar garzas, ánades, martines pescadores o escuchar el canto de numerosas especies ocultas entre la espesura.
Este paisaje representa a la perfección los bosques de ribera y las zonas palustres de Doñana, ambientes que desempeñan una función esencial como refugio de biodiversidad y como reguladores naturales del ciclo del agua. Además, la densa vegetación crea una atmósfera fresca y misteriosa que contrasta con otros paisajes más abiertos del parque.
Uno de los grandes atractivos de este enclave es la pasarela de madera que lo atraviesa. Gracias a ella, el visitante puede adentrarse cómodamente en el corazón de la algaida, caminando entre carrizos y eneas mientras observa de cerca este excepcional ecosistema. La sensación de inmersión en la naturaleza es especialmente intensa, convirtiendo este tramo en uno de los más atractivos y fotogénicos del Sendero del Charco de la Boca.









DATOS DE LA RUTA
- Fecha de la excursión: 4-6-2026
- Tipo de ruta: Ruta circular
- Nivel de dificultad: Bajo
- Longitud: 4’4km
- Desnivel acumulado de subida: 64mts
- Desnivel acumulado de bajada: 64mts
- Tiempo Total: 1h45′
- Tiempo en movimiento: 1h35′
- POR VUESTRA SEGURIDAD ES MUY IMPORTANTE QUE LEÁIS ESTO

ACERCAMIENTO AL PUNTO DE INICIO
Con Google Maps, podéis ver la ubicación y calcular el acercamiento al punto de inicio de esta ruta de senderismo en el Parque Nacional de Doñana, que encontramos en el aparcamiento del Centro de Visitantes de La Rocina.



