INTRODUCCIÓN
Los Serranos es en esta ocasión la comarca valenciana elegida para nuestra excursión. Desde la población de Aras de los Olmos (antigua Aras de Alpuente), aprovecharemos tres de los senderos homologados que recorren sus montañas, para realizar una interesante ruta circular en la que disfrutaremos del magnífico entorno del barranco del Regajo. Desde esta población partiremos por el sendero local SL22 hacia el barranco del Regajo. Allí mismo conectaremos con el GR37, el cual nos servirá de hilo conductor hasta salir de este fabuloso entorno y dejarlo más adelante, volviendo a enlazar con el último de los senderos homologados que aprovecharemos, el PRCV- 307, uniéndose a la vez con un ramal alternativo del SL22, acercándonos a visitar un pino monumental, el “Pino Rebollón” antes de devolvernos de nuevo a Aras de los Olmos.

Es una ruta muy asequible y bien señalizada, sin dificultades técnicas, pero hay que tener precaución en épocas de lluvias, ya que las rocas del curso del barranco quedan muy resbaladizas. Otra consideración a tener en cuenta es el tipo de terreno por el que transcurre su curso fluvial, que cruzamos en varias ocasiones, arcilloso y mojado, con lo que es muy recomendable el uso de botas con membrana impermeable (tipo Goretex).
No pasamos por ninguna fuente, dato a tener en cuenta para prever nuestro acopio de agua desde un principio.
Finalmente decir que puede ser una excursión muy interesante para los que no dispongan de toda una jornada para salir a la montaña, pero quieran disfrutar de una excelente ruta.
DESCRIPCIÓN DE LA RUTA

Puesto que se trata de una ruta que emplea íntegramente sectores de senderos señalizados, es muy fácil de seguir, con lo que es difícil perdernos. Describiré las zonas y parajes por los que vamos a transcurrir y haré hincapié en los puntos claves donde nos desviaremos.

Partimos desde la población de Aras de los Olmos (Valencia). Si entramos a Aras desde el vecino pueblo de Titaguas, nada más llegar al cartel que nos indica el nombre de la población, cruzamos la carretera a la izquierda y aparcamos nuestro vehículo en cualquier punto de la amplia explanada que hay allí.

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Aquí mismo veremos alguna marca blanco-verde del SL22 que seguiremos por un camino de tierra junto a algunas casetas de campo y paralelamente al suave barranco de la Travenilla, llamado también del Tornajuelo. Nos alejamos de la población, es el camino de la Hoya y Loma Tomás.
Pronto llegamos a encontrarnos con un poste de tablillas del SL, estamos en el lugar llamado Noguera Mollar y a los 15minutos de haber comenzado vemos un molino restaurado al otro lado del barranco.

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Más adelante nos unimos al cauce del barranco de la Tejería que en uno solo vierte sus aguas poco después al del Regajo. Hemos llegado hasta aquí por el camino del Molino.
El paraje ha cambiado radicalmente, rodeados de un precioso entorno vemos las ruinas del antiguo molino de la Jarra y muy cerca de él, una pequeña cascada, donde sus aguas siguen el curso estrecho y labrado en la roca.

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Hemos entrado de lleno entre altas paredes tapizadas de abundante vegetación, ¡¡el paraje es formidable!!.

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Hay que estar atentos en uno de los tramos que salimos del cauce del barranco para seguir por pista. Caminamos poco tiempo por esta para tomar una senda a la derecha que desciende de nuevo al barranco.
Nos daremos cuenta enseguida, además de las marcas del SL, por el dique de contención que no pasa desapercibido y que nos alertará de tomar esta senda que pasa junto a él.

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Un buen rato disfrutando de este precioso barranco y llegamos a un estrecho, la belleza se acentúa todavía más.

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En unos minutos nos unimos al GR37, vemos las pintadas blanco-rojo que seguimos por el barranco. Al poco el sendero gira a la derecha para ascender por la ladera del barranco y definitivamente abandonarlo por una bonita senda empedrada.

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Esta nos llevará hasta una pista que seguiremos a la derecha y desviarnos seguidamente poco después a la izquierda.
Remontando junto a la cañada del Marino, llegamos a un cruce de caminos y de senderos señalizados, donde encontramos un poste con las correspondientes tablillas, estamos en la Loma del Carril.
Aquí tenemos dos alternativas, para llegar al mismo destino, o sea hasta Aras de los Olmos, por el GR37 ó por el PRCV307. Más largo (45′ ) por el GR, en este caso optamos por el PR (30′).
El PR que seguimos por la derecha, nos enlaza después con un ramal alternativo del SL22 (poste con tablillas) y juntos nos conduce en escasos metros a disfrutar de un espléndido ejemplar de pino, al que llaman Pino Rebollón.

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La excelente marcación nos lleva pronto a divisar nuestro destino, Aras de los Olmos.

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DATOS DE LA RUTA
    • Fecha de la excursión: 29-11-2010

    • Tipo de ruta: Ruta circular

    • Nivel de dificultad: Moderado

    • Longitud: 11,9 km

    • Desnivel acumulado de subida: 215mts

    • Desnivel acumulado de bajada: 215mts

    • Tiempo en movimiento: 3h

    • Tiempo Total: 4h

  • POR VUESTRA SEGURIDAD ES MUY IMPORTANTE QUE LEÁIS ESTO

ANÉCDOTAS Y MOMENTOS DEL DÍA
Hacía ya al menos unos 8 años que no hacíamos esta ruta, bueno no exactamente igual. Era la primera vez que José (Josico) hacía una ruta con nosotros, desde entonces a ocupado un lugar irreemplazable en el grupo.
Quedamos con Vicente Almer de Pedralba y su fiel compañera Salvia en la entrada de Titaguas para el cafetito de rigor…que bien sienta cuando se toma con el adecuado relax.
Seguimos camino a Aras de los Olmos y aparcamos a la entrada, cerca del panel de entrada a la población, por aquí pasa el sendero local por el que empezaríamos.
Amenazaba lluvia, así que cargamos con equipamiento para ello. Emprendemos camino hacia el barranco del Regajo, en esta ocasión hemos hecho el recorrido a la inversa, siempre le da un aspecto diferente y nos da la sensación de que sea otra ruta diferente, aunque para que engañarnos, pasados 8 años las neuronas ya no están para muchos trotes y olvidan muchos detalles, así que hubiera dado lo mismo haberla hecho de igual forma que entonces.
A pesar del paso del tiempo, unas de las cosas que se me quedó grabada, al margen del magnífico entorno del barranco fue, el terreno arcilloso por el que transitamos junto al arroyo. Coincidiendo con el día lluvioso, este matiz se acentuó bastante más, con lo que el terreno estaba como para revolcarse como los gorrinos.
Algunos practicamos también el nuevo deporte ” barranctinaje” una mezcla divertida y a veces algo dolorosa entre los deportes de barranquismo y patinaje. ¿Curioso deporte verdad?, si, si, no os riáis, si todos alguna vez lo habréis practicado, es aquello de estar caminando y de repente darte con los huesos en el suelo y es que las rocas, cuando menos lo esperabas, van y te sorprenden con una resbaladiza capa, que no hay quien se tenga en pie.
Esta excursión, a pesar de ser corta, dio mucho de sí. De este día han salido dos jornadas interesantes que nuestro amigo Vicente nos va a preparar próximamente. Jornadas que podríamos denominar, senderogastronómica y senderocataypapeo. En la primera, de deducción más evidente, recorreremos los caminos de montaña de los alrededores de Pedralba y como el año pasado, nos deleitaran él y sus chefs amigos, a un gazpacho manchego que paqué paqué. La segunda jornada, consiste en, lógica salida a patear y después la visita a una bodega de la zona, para hacer una degustación de vinos, preparación importante del “buche”, para una posterior comilona allí mismo, ¡¡no todo va a ser andar, leñeee!!.

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